PRESIDENCIAS


PRIMERA PRESIDENCIA DE ROCA



El 12 de octubre de 1880, Avellaneda entregó el mando al general Roca, a quien acompañó como vicepresidente el doctor Francisco Madero. En esa época, las autoridades de la Nación tenían su asiento definitivo en Buenos Aires, y el "peligro del indio" ya estaba controlado casi en su totalidad. Consolidado el poder sobre una base firme, Roca pudo gobernar sin disturbios internos. Las medidas económicas aplicadas con anterioridad a su gobierno comenzaron a dar frutos. Aumentó el comercio exterior y los ferrocarriles duplicaron la extensión de sus líneas, lo que produjo marcados beneficios a las industrias ganadera, vitivinícola y azucarera. Los países europeos compraban materias primas nacionales ; esto, y la llegada de medio millón de inmigrantes, promovió la colonización de tierras hasta entonces desiertas. 
Una ley del año 1881 unificó la moneda en todo el territorio nacional. En octubre de 1884, el Congreso sancionó la ley de organización política y límites de los territorios nacionales ; establecía las autoridades, sus atribuciones, y reglamentaba los derechos de los pobladores. De todas formas, parece ser que el objetivo principal de este gobierno fue la exploración del territorio, la evangelización o masacre de indígenas, sobre todo en la Patagonia y la región del Chaco.
Para esta época, las relaciones con el Vaticano no pasaban por un buen momento. El gobierno argentino rompió relaciones con la Santa Sede, reanudándolas en 1900. Sin embargo, el problema que más agitó a la opinión pública en ese momento fue la cuestión limítrofe con Chile, que se resolvió con la mediación de Estados Unidos.



SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA



Después de su primer mandato, Roca mantuvo su prestigio político, que se acrecentó cuando en su carácter de Presidente del Senado volvió a ocupar interinamente la presidencia dela Nación -de octubre de 1895 a febrero de 1896- por enfermedad del doctor Uriburu.
Próximo a concluir el mandato del último, el Partido Autonomista Nacional, y el doctor Carlos Pellegrini sostuvieron la candidatura de Roca para dirigir los destinos del país, en vista de que el conflicto limítrofe con Chile había surgido nuevamente, y se necesitaba en el poder a un militar con experiencia en ese asunto. Roca volvió a asumir la presidencia el 12 de octubre de 1898. Los problemas con Chile se resolvieron con los Pactos de Mayo, firmados en ese mes del año 1902, bajo arbitraje de Gran Bretaña y con mediación de Estados Unidos. En esa época, también se estrecharon vínculos con Brasil, Perú y Bolivia. Mejoró el comercio exterior y la industria. Sin embargo, las finanzas arrojaron un déficit elevado, debido a los preparativos bélicos y las mejoras introducidas en los servicios públicos.
En 1901 se sancionó la Ley de Servicio Militar Obligatorio. En 1902, los problemas de desocupación y bajos salarios provocaron numerosas huelgas obreras, que amenazaron la tranquilidad del gobierno.
Julio Argentino Roca dejó la presidencia en 1904, y falleció 10 años más tarde.


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