Make your own free website on Tripod.com

 

PABLO NERUDA


PABLO NERUDA   neruda  


 

      Se llamaba Ricardo Neftalí Reyes, pero adoptó el seudónimo de Pablo Neruda a los 14 años, para ocultarle
      a su     padre la precoz publicación de su primer escrito en el diario La Mañana.

Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, Chile, y murió en su país en 1973, apenas unos días después del golpe militar que derrocó al presidente constitucional Salvador Allende.

Desde muy chico quiso ser poeta, pese a la oposición de su padre, un ferroviario de fuerte carácter que culpaba a la poesía de sus malas notas en matemática.

En 1919 recibió su primer premio en los Juegos Florales del Maule y, en 1921, ya en Santiago, publicó su primer poemario, La canción de la fiesta, editado por la Federación de Estudiantes de Chile. Dos años después aparece Crepusculario, libro que abre una etapa sensual y amorosa de su poesía, con Veinte poemas de amor y una canción desesperada -publicado en 1924 y uno de los mayores éxitos editoriales de la poesía hispanoamericana en el mundo-, a la que siguen Tentativa del hombre infinito, El habitante y su esperanza, Anillos y El hombre entusiasta.

En 1927 inició una carrera diplomática que lo llevó a vivir varios años en destinos remotos como Birmania y Java, y también en España durante la Guerra Civil, época que retrató en sus poesías más declamatorias, que hablan de conflictos sociales y una concepción humanista: de ideas comunistas, fue senador en 1944 y huyó de su país en 1948.

Esta segunda época de su vida se refleja en una poética más compleja: Residencia en la tierra (1933), y luego España en el corazón y Tercera residencia, contienen poemas herméticos, en los que se combinan la incoherencia sintáctica y la acumulación de imágenes y símbolos, con la presión de la angustia humana.

La tercera etapa, mucho más abierta, corresponde a los poemas americanos de Canto general, Los versos del capitán, Todo es amor y Las uvas y el viento.

En una cuarta etapa canta con deliberada sencillez al mundo y las cosas que lo rodean, con Odas elementales (1954), Nuevas odas elementales, Extravagario, Cien sonetos de amor, Navegaciones y regresos, Las piedras de Chile, Cantos ceremoniales y Memorial de la Isla Negra, entre otros.

En el '70, con la presidencia de Allende, fue nombrado embajador en Francia, y en el '71 recibió el Premio Nobel de Literatura por su obra general que, según la Academia Sueca, "con la acción de una fuerza elemental, hace vivir el destino y los sueños de un continente".

   

 

Rangoon. Aunque desconocía to do sobre esa ciudad de la entonces Birmania -hoy Myanmar-, fue la sonoridad del nombre la que atra jo al joven de 23 años llamado Neftalí Ricardo Reyes Basoalto a real¡ zar -desde su Chile natal- el primer viaje ultramarino.
Era lógico que sintiera una peculiar atracción por la mera invocación de una palabra: hacía siete años ya que firmaba sus escritos como Pablo Neruda, escritos de un género_ que él mismo describió: La poesla no es una materia estática, sino una corriente fluida que muchas veces se escapa de las manos del propio creador Su materia prima está hecha de elementos que son v al mismo tiempo no son, de cosas existentes
e inexistentes.
Lo curioso es, tal vez, que el p ta comenzó a vivir una vida pródiga en travesías gracias a la generosidad -y admiración por su incipiente faena literaria -de cierto funcionario del servicio diplomático chileno. Así, entre 1927 y 1932, Neruda se desempeñó como cónsul tanto en Rangoon, como en Colombo (Sr¡ Lanka), Batavia (Java) y Singapur.

Miles de kilómetros

Primero fue esa azarosa circunstancia la que lo impulsó a recorrer miles de kilómetros: después, ya adulto en edad y obra, fue su pluma la que invocó a las divinidades viajeras que acarrearon su persona por los más diversos rincones del planeta, de Asia a América, de Europa a Africa.
Y esos caminos mensurables hicieron también su recorrido hacia el interior del bardo, que en no pocos versos testimonió sensaciones, dejó huellas escritas de esos pasos, con especial atención en su exquisito libro de memorias, Confieso que he vivido.
De esa primera etapa de viajes, vale citar un breve párrafo dedicado a los cafés de ese París bohemio de los años veinte, en especial a los argentinos: Eran los más numerosos, los más pendencieros, y los más ricos. A cada instante se formaba un tumulto y un argentino era elevado entre cuatro garzones, pasaba en vilo sobre las mesas y era rudamente depositado en las calles. No les gustaba nada a nuestrosprimos deBuenos Aires esas violencias que les desplanchaban los pantalones y, más grave aún, que los despeinaban. La gomina era parte esencial de la cultura Argentina en aquella época.
Ya en medio de exóticos paisajes, refiere un atraco sufrido en China (con la gentileza tradicional de los ladrones de Shanghai, respetaron religiosamente nuestros papeles y nuestros pasoportes), un curso de agua en Rangoon (tiene el nombre de río más bello entre todos los ríos del mundo: Irra wadhy) una figura en el templo hindú dedicado a la diosa Khali, la diosa de la muerte (cara oscuray ojos blancos. Una lengua escarlata de dos su hora hasta el suelo. De sus orejas, de su cuello, cuelgan collares de cráneos y emblemas de la muerte" y hasta un orangután, llamadó Rango, que le abría las puertas del Jardín Botánico de Medán, en Sumatra, y con el que compartía sendasjarras de cerveza ("buena para el orangután y para el poeta').
Esa época la más solitaria de mi vida aunque igualmente la más luminosa como si un relámpago de fulgor extraordinario se hubiera detenido en mi ventana para iluminar mi destino por dentro y porfuera), se reflejaría en su libro Residencia en la tierra.
Especial atención merece su etapa como cónsul en España, justo durante la guerra civil. tal vez, igual que otros escritores extranjeros (el norteamericano Hemingway o el inglés Orwell, por ejemplo), se sintió fascinado por la que muchos consideraron la última guerra romántica del siglo -si es que una guerra puede tener esa cualidad
Fue durante esa estada que Neruda decidió adscribir al comunismo, filiación que siempre llevó como bandera de lucha. De esas jornadas quedan largos momentos compartidos con su colega en percepciones poéticas, Federico García Lorca.
México Florido espinudo, lo lla fue otro de los puntos que el poeta visitó. Rumbo a Guatemala, en auto, cuenta que pasamos por el istmo de Tehuantepec, región dorada de México, con mujeres vestidas como mariposas y un olor a miel y azucar en elaire. Luegoentramosen la gran selva de Chiapas.
De noche deteníamos el vehículo asustados por los ruidos, por la telegrafla de la selva. Millares de cigarras emitían un ruido violento, planetario, queparecía increíble.

Entre ruinas

Y no deben olvidarse los antiguos territorios incaicos del Perú, donde, explicó: Me sentí chileno, peruano, americano. Había encontrado en aquellas alturas difíciles entre aquellas ruinas gloriosas y dispersas, profesión defepara la, continuación de mi canto. Allí nació mi poema Alturas de Marchu Picchu
Así he vivido, gozando de cada sílaba, en el nombre de Singapur en el de Samarkanda, resumió. Y si bien su final, a los 69 años, llegó amargo, pocos días después del golpe que derrocó a Salvador Allende, queda su reflejo universal de poeta cósmico: El estilo no es sólo el hombre. Es también lo que lo rodea, y si la atmósfera no entra dentro del poema, el poema está muerto: muertoporque no ha podido respirar. Neruda respira.

por: Luis Ini


 




El gran poeta chileno Pablo Neruda nació el 12 de julio de 1904 en Parral, una pequeña localidad al sur de Chile, con el nombre de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Sus padres fueron don José del Carmen Reyes, ferroviario de profesión, y Rosa Basoalto, profesora en una escuela de niñas, aunque la verdadera madre del poeta fuera la madrastra con la que don José se casaría en 1906, doña Trinidad Candia Marverde, ya que Rosa Basoalto murió de tuberculosis al mes de nacer el poeta. En 1906 don José del Carmen se traslada a Temuco, y allí es donde Pablo Neruda empieza a publicar a la edad de trece años sus primeros poemas y escritos en un periódico local llamado la Mañana y en diversas revistas estudiantiles. Años más tarde, en 1920 adopta el seudónimo de Pablo Neruda en homenaje al poeta simbolista francés Paul Verlaine y al poeta checo Jan Neruda. Es en este año donde obtiene su diploma en el liceo de Temuco y donde empieza a trabajar en el que sería su primer libro "Crepusculario". El año 1921 es crucial en la vida del poeta: Viaja a Santiago de Chile con la intención de estudiar la carrera de profesor de francés, pero sucumbe a los encantos de la capital y a las diversas posibilidades de estar solo viviendo en una pensión. Son estos años, de 1921 a 1926, en los que se sumerge en la vida bohemia de Santiago y en el que participa constantemente en recitales y colaboraciones para revistas como "Claridad" o "Caballo de bastos", pero ocurre un hecho muy importante en la vida sentimental de Pablo Neruda y es que conoce a la que sería su musa durante todos estos años: Albertina Rosa Azócar. Dicho conocimiento fructifica en forma de libro, en concreto uno de los más famosos de Pablo Neruda, los "20 poemas de amor y una canción desesperada", en el cual la mayoría de los poemas están dedicados a Albertina Rosa. Sin terminar sus estudios y con motivo de su nombramiento como cónsul, en junio de 1927 parte hacia Rangoon y en su paso por Europa conoce: Lisboa, París, Madrid.  En los próximos cinco años contrae matrimonio con Maria Antonieta Hagenaar Vogelbanz, una holandesa que residía en Batavia (Java) y escribe los poemas de "Residencia en la tierra", libro surrealista que poco tiempo más tarde catapultaría al poeta a las cumbres de la literatura hispanoamericana. Ya en 1932 regresa a Chile, pero su situación conyugal y laboral es deplorable: no encuentra trabajo y su matrimonio va adelante por inercia. En 1933 es nombrado cónsul en Buenos Aires, y es allí donde conoce al poeta español Federico García Lorca, amistad que dura hasta la prematura muerte de este ultimo, pero que Neruda nunca olvidaría, siendo Lorca un motivo frecuente en algunos de sus libros. En 1934 viaja a Barcelona en calidad de cónsul, pero al año siguiente es trasladado a Madrid donde participa activamente en la vida literaria de la capital: allí conoce a Rafael Alberti (al que ya trataba por carta), Pedro Salinas, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, y a la que sería su compañera sentimental durante 20 años: Delia del Carril. Dirige "Caballo verde para la poesía", revista fundada por Manuel Altolaguirre y su esposa Concha Méndez, y sale publicada la versión ampliada de "Residencia en la tierra". El año 1936 deja una huella indeleble en el poeta: estalla la guerra civil y Federico García Lorca es asesinado en Víznar (Granada) por las tropas nacionales. Durante estos años de guerra escribe "España en el corazón", sus obras son reeditadas en Santiago de Chile y Buenos Aires y es nombrado por su gobierno cónsul para la emigración española. Acabada la guerra, regresa a Chile donde empieza a escribir su historia particular de las Américas, el monumental "Canto General", y donde sigue dando conferencias y recibiendo distintos honores por diversas universidades hispanoamericanas, a la vez que entra de lleno en la vida política del país ingresando en el partido comunista.  En 1948 a causa de la lectura del discurso "Yo acuso" contra el presidente González Videla, tiene que huir de Chile e instalarse en refugios clandestinos en diversas ciudades del sur de América. En 1949 consigue salir de Chile y llega a Europa para el Primer Congreso Mundial de Partidarios de la Paz, allí se reencuentra con numerosos amigos: Paul Eluard, Pablo Picasso, y también con Matilde Urrutia, su futura y definitiva esposa a la que había conocido anteriormente. En los tres años siguientes viaja incansablemente a través de Europa a la vez que las ediciones de sus libros se suceden continuamente: Polonia, Checoslovaquia, Estados Unidos, Siria, Rumania, Unión Soviética, Dinamarca, Japón, Islandia, son países en los que se editan las obras de Neruda. Por fin en 1952 cesa la orden de detención dictada contra él y vuelve a Chile donde se le conceden grandes homenajes, y donde se construye la Fundación Neruda para la poesía. Se separa de Delia del Carril y vive con Matilde Urrutia en su casa "La Chascona". Ya durante estos años y hasta finales de los sesenta, se dedica de lleno a la actividad política dentro de su país, a viajar y escribir, sus libros fundamentales de esta época son: "Odas elementales", "Los versos del capitán", "Las uvas y el viento", "Cien sonetos de amor", "Tercer libro de las odas", "Estravagario", "Cantos ceremoniales", "Memorial de Isla Negra". Su fama es inmensa y el número de distinciones inagotable. En 1970 renuncia a su candidatura presidencial a favor de Salvador Allende, y al año siguiente es designado embajador de Chile en Francia. Vive en París y allí se entera de que le ha sido concedido el Premio Nobel de Literatura de 1971. En 1973 renuncia por motivos de salud a su puesto de embajador y regresa a Chile donde muere en su casa, días después del golpe de estado de Pinochet, en circunstancias trágicas.