JAMES DEAN



 

James Dean protagonizó tres películas únicamente, aunque hizo algunos papeles cortos en otras cuatro. Y, sin embargo, sigue siendo un ídolo adolescente adorado por las masas de todo el mundo. Lo que está claro es que no se habrían fijado tanto en él si no hubiera muerto tan joven. 
Su reputada fama de buen actor quedó en entredicho tras su última y mediocre interpretación en "Giant" (Gigante, 1956). Pero esto son menudencias. Lo cierto es que, a raíz de su muerte, Dean y Jim Stark (el personaje que encarna en "Rebelde sin causa", 1955), se fundieron en una sola imagen para millones de jóvenes; por no mencionar el hecho de que es la estrella sobre la que más se ha escrito en toda la historia del cine, a excepción de la Monroe. 
James Byron Dean nació el ocho de febrero de 1931 en Marion, (al parecer le pusieron Byron por el poeta romántico inglés del siglo XIX), aunque pasó la infancia en Fairmont. Su madre murió de cáncer en 1940 y unos tíos suyos se encargaron de educarlo. A los dieciséis años Dean ya hacía sus pinitos como actor en montajes teatrales del colegio, aunque también disfrutaba jugando al béisbol y al baloncesto. Comenzó su andadura profesional a finales de 1950 con un anuncio televisivo para Pepsi-Cola. 
En 1951 hacía papeles en la radio, la televisión y el cine, donde debutó con la película de trasfondo bélico "Fixed bayonets" (1951), de Sam Fuller. Tuvo tan mala suerte que la única frase que correspondía a su personaje en la película fue eliminada del diálogo. Siguió haciendo papelitos cortos: "¡Vaya par de marinos!" (1952), comedia con Dean Martin y Jerry Lewis, "Has anybody seen my cial?" (1952), de Douglas Sirk; y "Un conflicto en cada esquina" (1953), con John Wayne. Durante los dos años siguientes hizo teatro y televisión y logró su primer papel principal en la obra "See the jaguar", estrenada el tres de diciembre de 1952 en Broadway. Duró tres días en cartel. Las cosas empezaron a irle bien cuando le ofrecieron un papel en "Al este del edén" (1955). El director, Elia Kazan, se empeñó en que Dean interpretara a Cal Trask, desbancando así al otro candidato, nada menos que Montgomery Clift. Por si fuera poco, su actuación le valió una nominación a la preciada estatuilla, las críticas fueron benevolentes. La película, basada en una novela de John Steinbeck, narra la historia de Cal y Aaron, dos hermanos que descubren que su padre les ha mentido con respecto a su madre, supuestamente muerta pero que, en realidad, regentea un burdel. El tema central de la película es el resentimiento de Cal hacia su padre, de quien piensa que no lo quiere tanto como a su hermano. Historia de juventud confusa, de opresión familiar, de rechazo y de búsqueda del amor donde las haya, es el típico folletín lacrimógeno para adolescentes que ya dejaba entrever el estilo James Dean. 
Continuó su trabajo en televisión con "I am the fool" junto a Natalie Wood. "Al este del edén" le reportó buenas críticas y a los distribuidores americanos les faltó tiempo para incluirlo entre sus diez elegidos para estrellas del mañana. Fue en "Rebelde sin causa" donde realmente se forjó su imagen: antes de que terminara el rodaje, cuando en algunas ciudades ni siquiera se había estrenado "Al este...", ya se pensaba en Dean para los papeles de Jet Rink en "Gigante", de George Stevens, y de Rockv Graziano en "Marcado por el odio" (1956). 
Dean murió a comienzos del rodaje de "Marcado por el odio" y fue sustituido por Paul Newman. La experiencia de "Gigante", película por la que fue nominado por segunda y última vez al Oscar, no fue muy gratificante para Dean; discrepaba con la lentitud del método utilizado por Stevens y con su visión del personaje. Dean no llegó a ver la película y tuvo que ser doblado por el actor Nick Adams en el extenso monólogo que marca el clímax de la misma. 
El treinta de septiembre de 1955, Dean y un amigo circulaban por la carretera de Salinas a Bakersfield en un Porsche Spyder 550. Su coche colisionó a las 5.59 de la tarde con un Ford Sedan en el cruce de las carreteras 466 y 41, a la altura de Paso Robles, y Dean murió en cuestión de segundos. Llevó a sus últimas consecuencias la máxima en la que basó su corta vida, "Vivir a tope, morir joven y ser un cadáver bonito", extraída del personaje de John Derek en "Llamad a cualquier puerta" (1949). Hasta la fecha de su muerte sólo se había estrenado una de sus películas estelares y todavía faltaban algunas semanas para el estreno de "Rebel without cause" (Rebelde sin causa). No es de extrañar que su muerte potenciara la explotación del mito Dean; un año después se editaron numerosas publicaciones en torno a su persona. La más infame de todas fue seguramente una titulada "Jimmy Dean Returns", en la que se invita al lector a que conozca los pensamientos de 


Dean desde el más allá. A los dos años del fatal accidente se estrenó en las salas comerciales el documental "The James Dean Story" (1957), de Robert Altman. "James Dean - The First American Teenager" (1976), "James Dean" (1976), film televisivo en el que Stephen McHattie encarna al malogrado actor en una magnífica interpretación, y "9-30-55" (1977) tratan más o menos acertadamente sobre la figura del ídolo adolescente. Editores, productores y agencias de publicidad se siguen sirviendo de mitos como el de Dean o Monroe para sus fines lucrativos.


PELICULAS


1951 FIXED BAYONETS
1951 SAILOR BEWARE
1952 HAS ANYBODY SEEN MY GAL?
1953 TROUBLE ALONG THE WAY
1955 EAST OF EDEN 
1956 REBEL WITHOUT A CAUSE / REBELDE SIN CAUSA
1956 GIANT