ISABEL 1

 

 

 

Isabel 1 E Escritores isabelinos Línea del tiempo: 1558 Isabel 1 (de Inglaterra) (1533-1603), reina de Inglaterra e Irlanda (1558-1603), hija de Enrique VIII rey de Inglaterra, y de su segunda esposa, Ana Bolena. Fue el último miembro de la casa Tudor en ascender al trono de Inglaterra.

Infancia y acceso al trono

Nacida en Greeriwich (Londres) el 7 de septiembre de 1533, Isabel pasó su infancia alejada de la corte y recibió una sólida formación clásica de eruditos como Roger Ascham, que ejerció sobre ella una gran influencia. La sexta esposa de,Enrique, Catalina Parr, se encariño con la joven Isabel y la llevó de nuevo a la corte. Permaneció al cuidado de Catalina a la muerte de Enrique VIII y no tomó, parte en las intrigas políticas que, siguieron a la coronación de su hermano Eduardo Vi. Cuando éste murió, Isabel se convirtió en partidaria de su hermana María, negándose a apoyar la rebelión encabezada por el militar y conspirador inglés, sir Thomas Wyatt. A María 1, católica devota, le preocupaba el protestantismo de Isabel y la amenaza que suponía como posible heredera al trono. En 1554, Isabel fue encarcelada bajo la falsa acusación de estar implicada en la conspiración de Wyatt. Más tarde fue liberada, aparentando profesar el catolicismo, y recuperó el favor de María.
A la muerte de María 1 en 1558, Isabel se convirtió en reina. En esos momentos Inglaterra se hallaba dividida por el enfrentamiento religioso, -era económicamente inestable y estaba inmersa en una terrible guerra con Francia. Isabell se rodeó para combatir estos problemas de consejeros hábiles y sabios, entre los que destacaron sir Francis Walsingham y William Cecil primer barón de Burghley.
El primer problema de Isabel como reina fue el religioso. Se convirtió al protestantismo inmediatamente después de la muerte de maría, y su primer Parlamento (1 559).tuvo mayoría protestante. Entre 1559 y 1563, este Parlamento aprobó la legislación religiosa que más tarde se convertiría en la base doctrinal de la Iglesia de Inglaterra. Por el Acta de Supremacía (1559), la Iglesia anglicana de Inglaterra se sometía a la autoridad de la reina "gobernador supremo de¡ reino tanto en lo espiritual como en lo temporal". En 1563 se aprobaron los 39 Artículos, que definían los dogmas de la Iglesia anglicana, muy próximos al catolicismo. Durante todo el reinado de Isabel 1, católicos y puritanos fueron perseguidos. 

Su reinado

Una vez resuelta la cuestión religiosa y finalizada la guerra con Francia, por la Paz de Cateau-Cambrésis (1559), Inglaterra pudo iniciar su desarrollo industrial y económico que aumentó tras el fracaso de la Armada Invencible española. Bajo la dirección de ¡sabe¡ 1, el gobierno comenzó a regular el comercio y la industria nacional. Inglaterra llegó a ser una gran potencia marítima, gracias a la labor de marinos como sir Francis Drake y sir Martin Frobisher. Se comenzó a utilizar un nuevo sistema monetario en 1560, que sustituyó a las. monedas de plata que se habían desvalorizado considerablemente durante los tres reinados anteriores. A consecuencia de ello, los precios se estabilizaron y se restableció la confianza en la moneda inglesa. El comercio exterior, fomentado por el gobierno, se desarrolló siguiendo criterios capitalistas. La Bolsa Real de Londres fue inaugurada en 1566, y la Cámara de Comercio, que más tarde se convertiría en la Compañía de las Indias Orientales, fue constituida en 1600. Detrás de todas estas actividades se encontraba la figura de Isabel 1.
Desde el principio de su reinado, el estado civil de Isabel era objeto de preocupación política, porque no había herederos ingleses al trono. El Parlamento le rogaba con insistencia que se casara, pero ella alegó su intención de permanecer soltera. Su declaración no le impidió jugar de forma constante con [a idea de¡ matrimonio. Fue acosada por pretendientes monárquicos, a los que ella entregaba su favor sólo cuando le interesaba políticamente. Sin embargo, otorgó su afecto a una sucesión de favoritos, entre los que destacan Robert Dudley primer conde de Leicester, sir Walter Raleigh y Robert Deveroux, segundo conde de Essex.
El principal problema político de Isabel fue su prima católica, María Estuardo, reina de Escocia. María solicitó refugio en Inglaterra tras ser derrotada en combate por su hermanastro, Jacobo Estuardo, conde de Moray. Isabel encarceló inmediatamente a María, porque los monarcas católicos de Europa y sus propios súbditos católicos consideraban que Isabel no estaba legitimada para ostentar el trono y creían que María era la legítima reina de Inglaterra. Isabel pensó que María era el centro de la conspiración, por lo que la mantuvo en cautividad durante años, provocando muchas intrigas entre los católicos ingleses que querían su liberación. Cuando en 1586 Walsingham, por entonces secretario de Estado, descubrió una intriga para asesinar a Isabel y entronizar a María en su lugar, Isabel accedió con disgusto a que María Estuardo fuera decapitada en 1587. La ejecución tuvo graves consecuencias. Felipe 11 de España, viudo de María 1 Tudor se había visto afectado, durante años, por los ataques de corsarios ingleses a sus posesiones coloniales. Debido a su profundo catolicismo, la muerte de María Estuardo le proporcionó un motivo más para continuar la guerra con Inglaterra, que había dado comienzo en 1585 y se había manifestado abiertamente en Francia, inmersa en una guerra civil, y en la sublevación de los Países Bajos; Felipe 11 envió una flota para invadir la islas Británicas en 1588. Sin embargo, la Armada Invencible,'nombre con el que la reconoce la historiografía, sufrió una gran derrota, e Inglaterra pasó a ocupar el lugar de España como potencia marítima. Además, con la derrota de la España católica, Inglaterra favoreció que el protestantismo fuera una importante fuerza política internacional.

El final de una era

La popularidad de Isabel 1 disminuyó al final de su reinado, debido a sus grandes gastos y a su abuso de¡ poder real. Además, sus últimos ministros no fueron tan hábiles como Cecil o Walsingham. El final de¡ reinado de Isabel se vio perturbado por una rebelión en Irlanda, encabezada por Hugh O'Neill Robert Devereux, segundo conde de Essex y favorito de Isabel, comandó, sin éxito, un ejército contra los irlandeses. Cuando regresó a Inglaterra, encabezó una rebelión en contra de la reina y fue ejecutado en 1601. Después de la muerte de Devereux, Isabel quedó desconsolada. Pasó los últimos años de su vida triste y sola, después de haber vivido una época gloriosa, el inicio de lo que iba a ser la Inglaterra moderna. Murió el 23 de marzo de 1603 en Londres.
Además de ser una época de triunfos políticos, la era lsabelina destacó como uno de los mejores periodos de la literatura inglesa. Edrnund Spenser, Christopher Marlowe y William Shakespeare, fueron algunas figuras de toda una sede de escritores que crearon sus grandes obras durante el reinado de Isabel. La dramática personalidad de Isabel se convirtió en el tema principal de una abundante literatura.


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ISABEL I TUDOR REINA DE INGLATERRA

Nació en Greenwich el 6 de septiembre de 1533. Fue hija de Ana Bolena y Enrique VIII. Se proyectó su casamiento con Felipe II para establecer una alianza con España. Sin embargo rebelde a las disposiciones protocolarias de la época que hacían del matrimonio un espacio de intercambio diplomático donde se erigían alianzas políticas y económicas, y la mujer era mero recurso circunstancial a las disposiciones del poder político, tuvo una relación amorosa con Thomas Seymor. Sin embargo, a pesar de su actitud, se proyectó su casamiento con Cristian Rey de Dinamarca. A la muerte de Enrique VIII, subió al trono el hijo de éste, Eduardo VI, hermano de Isabel, poco tiempo después falleció y accedió al poder María Tudor, hermana de ambos. En esas circunstancias y en medio de condiciones políticas y religiosas bastante críticas por la creciente efervescencia entre católicos y protestantes, y la persecusión que los primeros hacían a los segundos, Isabel de tendencias anglicanas, a lado de Courtenay, su consejero, planearon destronar a María, quien encabezaba junto con la jerarquía católica el asedio contra los reformistas religiosos. A su vez, María Tudor, asesorada por la curia local y el representante del Vaticano, pues la situación en Inglaterra era de orden prioritario a los intereses de Roma, intentó constantemente deshacerse de Isabel, y no pocas veces buscó la forma de involucrarla en delitos de estado e incluso de herejía. Finalmente, quien sería años después reina de Inglaterra, fue apresada y confinada en prisión durante dos años a la espera de que se hiciera efectiva una sentencia de muerte en su contra. Todo ordenado por María Tudor y sus asesores tanto civiles como religiosos. No obstante, poco antes de cumplirse la pena capital, María falleció, e inmediatamente Isabel es ungida como soberana del reino de Inglaterra. Con una concentración de poder, excepcional en ese entonces, para una mujer, Isabel I, orientó de inmediato su política exterior contra España y el imperio de los Austrias o Hamsburgo. En lo interno se erigió en protectora de los protestantes de Escocia y Francia, y fiel a esta convicción, acudió en ayuda de los reformistas religiosos de Los Países Bajos. Esta última disposición y el ya inevetible enfrentamiento por las contradiciones políticas entre España e Inglaterra que por esa época comenzó su período de expansión colonial y con su empuje en algún punto significó un obstáculo para el control imperial de los Hamsburgo tanto en América como Europa, causaron la guerra entre ambos países. Una de las primeras medidas de Isabel I en el ámbito externo fue darle, precisamente por lo anterior un impulso inusitado hasta entonces a la Marina Inglesa. La Corona inglesa encabezada por Isabel, incluso, patrocinó los viajes de corsarios que atacaban los barcos españoles y portugueses que retornaban de las colonias ibéricas cargados de oro y plata. En este aspecto fue famosa la relación entablada entre el pirata Francis Drake y la Reina. De hecho, aquel recibió el honor de ser declarado Sir Francis Drake aun siendo uno de los más conocidos corsarios de la época. En cuanto a la política interna, Isabel I es conocida por dos cuestiones contradictorias, por un lado el clima de intolerancia y persecusión desatado contra los católicos y contrareformistas, pero por el otro durante su reinado se experimentó un crecimiento y fomento sin precedentes en las artes, específicamente el teatro, época conocida como Teatro Isabelino, con William Shekespeare como su figura más relevante. Isabel que de ser una mujer poco experimentada en lo político y el "arte" de la diplomacia, y al principio bastante influenciable, desarrollo en lo personal aptitudes que le permitieron imponer su opinión en un territorio dominado por convecciones impuestas por los hombres, y convirtió a Inglaterra en el reino más poderoso del orbe desplazando a España y Portugal, y con eso dejó un legado considerable a la cultura inglesa. Murió en Londres el 24 de marzo de 1603.