Guillermo Roux

Si todo arte es un desafío, el de Guillermo Roux (1929) lo es  por principio; o, si se quiere, su obra alega el desafío como  arte, y su arte busca el desafío como obra. El doble reto es  amplio, abarcador, aunque su objetivo central sea siempre uno  solo: las apariencias de la realidad, que el artista no  pretende ni intenta salvar.
En el mundo de Roux, nada es estable, todo vacila. Los seres y  las cosas se interceptan y confunden. El tiempo se mide en  memorias y olvidos, en aconteceres ignotos y episodios  descartables. El espacio es un territorio desconocido, que se  articula y desaparece sin cesar, y donde ausencia y presencia,  deseo y voluntad, razón y pasión, permutan ansiedad y  fruiciones.

El desafío de Roux consiste, entonces, en hacernos ver que ese  mundo suyo es el nuestro. Pero esa manera de hacérnoslo ver  también importa un desafío: el de ser capaces de percibir lo  que nos (de)muestra.
En dos o tres ocasiones, Borges anunció a sus lectores que el hecho de ser él, y no ellos, el autor de los escritos, era una  circunstacia "trival y fortuita". "Nuestras nadas poco  difieren", sostenía.
A Roux le faltaba, quizá, decir lo mismo: porque en sus obras,  el artista pasa -si se acepta el término inadvertido, nunca  así su Paisaje con el Etna 1998

arte, implacable y sutil. Por cierto, como en los textos de 
Borges, la magnitud creativa de Poux termina por destacar la  magnitud del creador. También en este caso hay un desafío. Dibujante desde la infancia, pinta desde la adolescencia.  Tiene 23 años cuando hace su primera exposición, y 26 cuando  -sin imaginarlo- inicia la gran aventura en los monumentos y  los museos de Italia, en los cuales descifra la historia del  arte, y en el taller de un modesto artesano de Roma, donde  desprende el arte de su historia para ensayarlo desde adentro,  como un alquimista. Tres años en Roma son sucedidos por seis 
en la Argentina profunda del noroeste, solitaria y natural, y  por uno en la Nueva York del estruendo y lo gregario. De retorno en Buenos Aires, divisa su camino definitivo, y lo  sigue sin vacilar. Porque como en la célebre sentencia de  Lavoisier, nada se pierde de lo hecho por Roux en Buenos  Aires, en Roma, en San Salvador de Jujuy, en Nueva York, y  todo se transforma, sin embargo. O todo empieza a  transformarse, para no dejar de hacerlo nunca, en la obra del  artista, hasta hoy.


Maja y torero con instrumentos 
musicales 1998Tres exposiciones (1969, 1971, 1972) afirman el  nombre de Roux. El espaldarazo internacional es de 1975, con  el Primer Premio de la XIII Bienal de Sao Paulo. Pero su  pintura ha sido exhibida ya en Londres y en Munich, y lo será  luego, repetidamente, allí en París, Nueva York, Washington,  Berlín. El psicoanílisis lo lleva, a partir de 1968, aldescubrimiento  de su mundo interior.
Inicia de este modo un viaje más, ahora al fondo de la 
memoria, donde fortalece recuerdos y exhuma olvidos. Allí  desanda la infancia, la casa del barrio de Flores, los libros  de arte del padre, que había observado de niño y adolescente,  las plumas de los dibujantes de historietas y los ilustradores  de diarios y revistas, la acuarela, sepultada en el desván de  los trastos inútiles porque no se la consideraba digna del 
arte.
Isolabella 1992

Rescatada en 1970, esta técnica -que, según vimos, había 
abandonado Roux desde la adolescencia- será elevada al más alto nivel estético de los por nuestro pintor a partir de la serie de 1973-1991, donde la pericia técnica se pone al 
servicio de una imaginación aguda, siempre atenta a la ironía, y llena de espontaneidad.
Lo surreal de las Grandes Acuarelas (y es este el modo de Roux -un modo único- , no a la inversa, ya que un surrealismo ortodoxo negaría la surrealidad misma), procede por alusiones, tanto en la representación y el mensaje como en las maneras de utilizar esta clase de pintura.La alusión cambiar’s de signo en la serie los PequeñosObjetos, que Roux pinte entre 1983 y 1984, hacia el final del período más intenso de las acuarelas, de las que los Pequeños Objetos 1983-1984 conservan el aire. Es como si los hubiera reencontrado en su casa porteña de Flores, en su taller del Barolo, en ese fondo de la memoria adonde ha ido y vuelto en tantas ocasiones, adonde -pese a todo- nunca deja de ir y 
volver.El tema del tiempo, que se asoma en los collages de 1968-1969, se afianza en las series de 1969-1970 (Patriótica), de 1970-1971 (Grandes Personajes) y de 1971 (Naturalezas muertas), y es una presencia relativa en las Grandes Acuarelas (1973-1991) así como en los Pequeños Objetos (1983-1984).

Fuente: Prof. Jorge Glusberg
Director Museo Nacional de Bellas Artes

Texto: Cecilia Madrazo - Foto: Daniel Caldirola

las 40

1. ¿Nunca retó a duelo a un crítico?

-No, sería aburridísimo. Imagínese toda la explicación acerca del duelo...

2. ¿Cómo se llevan el arte y el mercado?

-Hoy, de maravilla: en este negocio, el que perdió fue el arte.

3. ¿Todavía existen los mecenas?

-Sí, pero... hay que ver la pasión y el esfuerzo que ponemos para merecer un mecenas.

4. El tiempo, ¿es enemigo o cómplice?

-Para mí es la sustancia misma de la vida: el que lo pierde muere de a poco.

5. ¿Le envidia los amores a Picasso?

-No, ¿por qué? Los míos me parecen más interesantes.

6. ¿Y a Van Gogh su dadivoso hermano Theo?

-Tampoco, he tenido cerca personas muy generosas.

7. ¿A qué edad vendió su primer cuadro?

-Alrededor de los 40 años.

8. ¿Siempre le dio de comer la vocación?

-Sí. Hice ilustraciones y viñetas, di clases donde pude, pero nunca me aparté de mi ruta.

9. ¿Las cosas tienen alma?

-Sí, la que seamos capaces de darles.

10. ¿Qué aprendió cuándo enseñaba dibujo en Jujuy?

-Humildad.

11. ¿Cuántos sentidos tenemos?

-Creo que sólo nos va quedando el tacto...

12. ¿Hay consejo posible para un joven artista?

-No mío. El de Einstein a un alumno: "Nunca pierdas una sagrada curiosidad".

13. ¿Un artista es alguien que sabe volar?

-Un artista sí, ¡pero hay tan pocos!

14. ¿Qué homenaje a Buenos Aires se trae entre manos?

-Una pintura de gran tamaño, de la cual hice varios estudios y bocetos.Tengo tiempo, puedo exprimir mis posibilidades...

15. ¿Ya se acostumbró a los mediocres?

-Esas son categorías del pasado. ¡Hoy somos todos geniales! IB. ¿Se siente cerca de aquel tipo que pintaba en la cueva?

-No, desgraciadamente no, porque él estaba integrado al cosmos.

17. ¿Alguna pesadilla recurrente?

-Sueño poquísimo. Nunca me persiguieron, no me tiré de un precipicio ni volé... A lo mejor ésa es la peor pesadilla.

18. ¿Qué lee cuando no lee sobre arte?

-Y, leo sobre arte.

19. ¿Lo más importante de la docencia?

-Dar una respuesta abarcadora y humanista, en un momento en que todo tiende a la destrucción espiritual.

20. ¿Por dónde daría una caminata con Goya?

-Por el Congreso, ¿se imagina el retrato de conjunto que haría?

21. ¿Una vieja utopía que no desecha?

-Sigo creyendo que algún día el hombre dejará de ser la peor de las bestias.

22. ¿La onda musical que lo acompaña?

-Bach. Me gusta lo actual.

23. La música, ¿tiene colores?

-Por supuesto. La Rapsodia en blue, por ejemplo, a mí siempre me sonó amarilla.

24. El cuerpo humano: ¿joya o mamarracho?

-Es una creación sublime, vuelta mamarracho a fuerza de violarla con rellenos y costuras.

25. ¿Creció viendo dibujar a su padre?

-Sí, y tomando su ejemplo para toda la vida.

26. A los Reyes, ¿les pedía acuarelas?

-No, no, les pedía juguetitos. Recuerdo un trencito con cuerda que daba vueltas y vueltas...

27. ¿Qué pide hoy, y a quién?

-No, ya aprendí que para recibir hay que dar: sólo pedir no sirve.

28. El museo que lo fulminó con su belleza.

-Ah, la sección griega en el Arqueológico de Napóles...

29. ¿De qué nos habla una naturaleza muerta?

-Los objetos son proyecciones nuestras, nos devuelven lo que queremos saber.

30. ¿Y el eterno desnudo femenino?

-Usted lo dijo: el eterno desnudo. ¿Existe un invento más extraordinario?

31. Lo que adora de su mujer.

-Que es capaz de volar sin que se le pase el arroz, el más rico que comí.

32. Vivir en pareja, ¿es un arte?

-Es un largo ejercicio de mutua comprensión, y puede llegar a ser un arte.

33. ¿Un color imborrable de la infancia?

-En San Luis, el color de la hierba después de una tormenta de verano.

34. ¿Dónde le aprieta el país?

-En esa cobarde e infinita crueldad que tiene con los niños y los viejos.

35. ¿Qué lugar ocupa el fútbol en su vida?

-Poco, sólo se veo algunos partidos excepcionales.

36. ¿Adonde va a lamerse las heridas?

-A mi estudio.

37. ¿Cada cuánto descorcha un champagne?

-Cada vez que hay un buen motivo para compartir. Como que sale el sol.

38. Una duda que lo tiene loco.

-¿Para qué sirven estas preguntas?

39. La creación, ¿es más gozo que sufrimiento?

-Creación, gozo, sufrimiento... Son palabras muy usadas en el arte, que pocas veces se reflejan en lo que vemos.

40, ¿En qué nota la armonía del mundo?

-En cómo resbala la luz sobre un cacharro

origen de datos:revistA de la nacion

 

 

paisaje sin el etna

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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