FRANK SINATRA

La voz del »Insomnio

"Sí, claro que he conocido la frustración, el desaliento, la desesperación y demás baches del camino. Pero sabía que, antes o después, algo bueno acabaría ocurriéndome."

FRANK SINATRA

Mi padre era un hombre encantador y tranquilo... Nunca me puso la mano encima cuando me metía en líos. A pesar de haber sido boxeador profesional, jamás me tocó. En cambio, mi madre se mantenía en forma gracias a mí; hacía ejercicio persiguiéndome y dándome palizas." FRANK SINATRA
Los amigos ayudaban a pasar una de las peores pruebas para Sinatra: la noche. No concebía dormir, no lo hacía en los aviones ni en su casa. Se jactaba de no haber pasado ninguna noche solo desde la década de¡ '40. El guionista Harry Kurnitz sintetizaba esa costumbre con estas palabras: Frank es la única persona que conozco que invita a una fiesta de corbata negra y antes de colgar el teléfono te dice: 'No te olvides de traer tus anteojos de sol"'.

Yo estoy a favor de cualquier cosa que te haga pasar la noche, ya sean oraciones, tranquilizantes o una botella de Jack Daniels

FRANK SINATRA

Siempre estaba con un cigarrillo en la mano y era famoso por fumar durante las shows Cuando se le quedaba la voz en una grabación solía decir: Ese fue un viejo Chesterfield que me *fumé en 1947, lo acabo de sentir

Sinatra se mantuvo despierto durante ochenta años y se burlaba de todos los que se fueran temprano de la fiesta. Su estado de alerta estuvo secundado por cuatro esposas, muchas mujeres, la sombra de la mafia, botellas vacías de Jack Daniels, millones de dólares y unas 1800 canciones. Compartió los frutos de su insomnio con el público, a quien siempre le deseaba lo mejor: "Ojalá vivan ustedes cien años y que la última voz que escuchen sea la mía".Cuando la vejez trajo la somnolencia, se quedó encerrado en casa, escuchando las disputas entre sus hijos y su esposa por la herencia futura. Pero no había perdido las mañas: redactó un testamento y lo guardó bajo llave. Una vez muerto, las cosas, como siempre, se hicieron a su manera. Repartió su fortuna como tuvo ganas, y escribió una cláusula mágica: los escándalos terminaron para siempre apenas el abogado leyó la última línea.

Hijo único

Una enfermera declaró que algunas noches Frank se despertaba llorando: "Mamá, ¿estás ahí? Mamá, ¿dónde estás?". -le respondía Barbara, su esposa- Dolly seguramente está jugando a las cartas o al bingo en este momento, va a venir más tarde." Entonces, el anciano de 82 años se dormía tranquilo, esperando en vano a una de las mujeres más importantes de su vida. Sinatra había nacido el 12 de diciembre de 1915, hijo único de un matrimonio formado por dos inmigrantes italianos: Marty y Dolly. El era un rubio de ojos azules, analfabeto, boxeador profesional, tímido y, según Frank, "solitario, muy tranquilo y acuciado por el asma, tanto que cuando sufría un ataque, un acceso de tos, desaparecía y se escondía en algún rincón antes de que ni siquiera te dieses cuenta, pero yo lo adoraba". Su esposa, Natalie Catherine "Dolly" Garavante, venía de una familia genovesa, bastante más ilustrada que la de su marido, que la había educado con cierta conciencia social y política y la había mandado a la escuela primaria. Era una mujer con mucha iniciativa, ambiciosa y comprometida políticamente. Era muy joven cuando se convirtió en importante miembro de un comité demócrata, con la capacidad de conseguir hasta 600 votos con sólo dirigirse a su gente. "Se ponía a cantar y a bailar como una posesa encima de la mesa de Clam Broth I-louse de Hoboken. Amaba la vida con locura, tenía un gran encanto e hizo incontables servi~ cios públicos para la comunidad sin* ganar jamás un centavo. Era capaz de prender una mecha debajo de cualquiera cuando se proponía conseguir algo", la recordaba Frank. En aquel barrio obrero y de inmigrantes de Hoboken, Nueva Jersey, la señora Sinatra tenía un lugar privilegiado. Era una mujer atípica: política, educada, ordinaria, sentimental, peleadora y dominante. Una vecina de Hoboken declaró que Dolly tenía "el vocabulario más rudo que haya escuchado en mi vida. Una vez entró a una fiesta mientras afuera llovía a cántaros y lo primero que dijo el abrir la puerta fue: Tor todos los cielos, carajo, hay que ver lo que está cayendo ahí fuera'. Estaba hecha un demonio. Por su boca salían flores y al minuto siguiente mandaba a la mierda a todo el rmando". Aunque es posible que la leyenda sobre la boca sucia de Dolly y sus modos casi masculinos sean ciertos, también lo es que para los biógrafos norteamericanos, y para los testigos de la inmigración, esta Figura de la mujer fuerte que viene de Italia atravesando los mares, luchando para que su familia salga adelante, resultaba extraña. Pero sus modales no serían tan diferentes del de otras jóvenes audaces que bajaron de su mismo barco. Los gritos, el amor maternal exprésado en palizas, la preocupación exagerada- de que el niño llevara zapatos bicolor y camisa impecable, el hábito de practicar deportes como los hombres, hacen también al prototipo de la mamma italiana". Con ese espíritu nacido en el sur de Italia reaccionó cuando le anuncia~ ron que su hijo había estando faltando al colegio y que no cumplía con sus estudios. Si alguna vez su pequeño la desilusionó fue el día en que le dijo que iba a ser cantante. Se puso tan furiosa que lanzó un zapato sobre un cuadro de Bing Crosby, seguramente por considerarlo instigador. En cierto sentido era así: en 1933, Frank había salido de un concierto de Crosby decidido a sentir lo que ese hombre habría sentido esa noche en el escenario. Armó su primer grupo llamado The Hoboken Four, mientras su padre enfurecía y lo acusaba de afeminado. En 1937, el grupo ganó un premio radial como mejor banda amateur. El cantante se incorporó entonces a la orquesta de Harry James y el 13 de julio de 1939, dos semanas después de su debut, grabó por primera vez un single, 'From the Bottom of my Heart que vendió apenas 8 mil copias. Recorría ciudades, tocaba en pequeños clubes y ganaba 75 dólares a la semana. En 1940, una orquesta de mayor prestigio bajo las órdenes de Tommy Dorsey lo llevó a los rankings nacionales de las radios. Permaneció dos años con ellos y cuando quiso alejarse para ser solista, muchos dicen que"debió pedir la ayuda de la mafia. Mientras tanto, para su padre, cantar era cosa de señoritas. No le habló durante un año entero. Pero como en toda trifulca del sur de Italia, los ánimos se calmaron durante una noche de Navidad, poco antes de su debut como solista en el Paramount Theater de Nueva York. La madre se convirtió en fanática y seguidora ncondicional. Eran inseparables. Se llamaban por teléfono todos los días sin importar en qué país estuviera el hijo. Dolly murió en 1977 en un accidente de aviación. Frank le había enviado su jet privado para que fuera a verlo cantar en un show de Las Vegas.

La voz que pinta

Es posible pensar la trayectoria de su voz como se piensan los diversos momentos por los que pasan las obras de los pintores -y tal vez Picasso sea el mejor ejemplo- a medida que transcurren sus vidas. El fraseo, la manera y hasta el repertorio fueron adecuándose a los tiempos del público, pero, sobre todo, pintando sus historias sentimentales. Recorrió, sin moverse de los escenarios, una audaz gama: desde el color del joven susurrante que se acercaba al micrófono como nadie lo había hecho hasta el hombre arruinado envuelto en escabrosos amores que se quedó completamente mudo. En sus primeros pasos, ya lanzado a emprender una carrera como solista, acusó la influencia de Bing Crosby, con un fraseo cercano al jazz, jugando con su respiración en el micrófono e inventando pausas al medio de sus canciones. Las adolescentes de los '40 empezaron con la locura que años después capitalizaría Elvis, siguiendo como locas a este chico flaquito de los ojos azules. Las circunstancias macabras de los años de guerra fueron un ambiente ideal para un Sinatra que supo aprovechar la soledad de mujeres con novios y maridos luchando en el frente. La década del '50, en cambio, le hizo conocer el fondo del fracaso. Una hemorragia en las cuerdas vocales lo tuvo cuarenta días sin cantar, la disolución de la familia italiana que había formado con su primera esposa Nancy Barbato lo torturaba mientras, a su vez, no podía evitar el tormentoso romance que mantenía con Ava Gardner. El público no aprobó el romance ni el casamiento con la figura emblemática de la "rompe hogares", y además creyó en los rumores que lo relacionaban con la mafia. La discográfica MCA rompió su contrato. Las mis

UN PARTO DIFICIL

"Como a menudo se ha relatado, fue un parto difícil. Los médicos tuvieron que usar fórceps para extraer a la voluminosa criatura de seis kilos de peso de una mujer de apenas cuarenta y dos kilos. El niño estuvo a punto de morir durante el parto, y de hecho, el aterrorizado doctor se sorprendió al comprobar el hecho de que el chico había sobrevivido. El bebé tenía arañazos en las orejas, el cuello y las mejillas -y el tímpano perforado- debido al torpe uso de los fórceps. Por desgracia, a causa de los problemas del parto y de los daños sufridos, Dolly Sinatra no pudo tener más hijos. Para ayudar a respirar a la criatura, la madre de Dolly lo sostuvo bajo un chorro de agua fría hasta que sus diminutos y frágiles pulmones empezaron a inhalar el aire. Pataleando y gritando como cualquier recién nacido, el niño sobrevivió. "Me habían dejado a un costado para salvar la vida de mi madre -declaró Frank en una ocasión- y mi abuela tuvo más sentido común que las demás personas que había en la habitación, en lo referente a mí, por supuesto. Desde entonces, siempre he bendecido aquel momento en su honor." En Sinatra. A su manera, de J. Randy Tarraborrelli.

Cargando gasolina

¡Vamos a abastecernos de un poco más de gasolina!» Gasolina era como más le gustaba llamar al whisky. Era el grito que se escuchaba en los memorables amaneceres. Si no te gustaba el Jack Daniels te miraba como si estuvieras chiflado o algo así. Cualquiera que pudiera beber whisky amargo era su amigo. Sammy Davis Jr. lo hacía con Coca-Cola, una profanación, pensaba el líder, pero al menos en el lugar correcto. La sola mención de la bebida iluminaba su rostro y si escuchaba a alguien pedirlo, se sentaba junto a él y rellenaba su vaso. Por su singular devoción, la destilería lo premió con lo que sería una de sus posesiones más preciadas: su propio acre de terreno en Lynchburg, Tennessee, el suelo donde se produce la gasolina." En Frank Sínatra y el olvidado arte de vivir, de Bíll Zehme

FRANK SINATRA


mas personas que habían detenido el tránsito formando multitudes para tocarlo o pedirle autógrafos, pasaban sin verlo. Un día, incrédulo de tanta mala fortuna, se le ocurrió pagar a los
espectadores para que fueran a verlo. Su representante lo hizo entrar en razones y después de algunos intentos de suicidio, y en medio de una dependencia a los medicamentos para diferentes enfermedades imaginarias, encontró la manera para entrar en la
pista otra vez. En 1953 aceptó por una suma irrisoria, sólo 8 mil dólares, un papel en la película de título premonitorio, De aquí a la eternidad. Efectivamente, enseguida estuvo de regreso en los rankings norteamericanos. Cambió su sello de Columbia a Capitol por un contrato de 7 millones de dólares y desparramó por el escenario los restos de sus amores contrariados. El público sabía de sus estados de ánimo: si se enteraba por las revistas sobre los pormenores de sus peleas con Ava, escuchando sus canciones, podían saber qué es lo que él estaba sintiendo. Las nuevas, "Young at Heart y "All the Way daban la clave. Frank Sinatra volvía a ser el rey. La década del '60 marcó su condición de clásico. Armó su propio sello, Reprise Records, convirtió al Caesars palace de Las Vegas en escenario de su leyenda y grabó The Second Time Around (196 l), My Way (1966) y Strangers in the Night (1966), entre otras canciones para siempre. Por esa época coqueteó con la bossa nova y se permitió hablar mal del rock en su tierra: "Me suena falso y fingido. Generalmente es cantado, tocado y escrito por cretinos pagados y por medio de sus casi siempre imbéciles, reiterativas, maliciosas, groseras, vulgares y malísimas letras está destinado a ser el himno oficial de cuanto delincuente melenudo se encuentre sobre la faz de la Tierra". Pero él podía hacerlo aunque en ese mismo instante las nuevas adolescentes estuvieran corriendo atrás de Elvis, el rey del rock. Elvis, por su parte, admirador de la Voz", se limitó a responder que lamentaba profundamente que Sinatra hubiera dicho esas palabras. En 1971 anunció que se retiraba de la música y asistió a su cena de gala en Los Angeles el 13 de junio de aquel año. A los dos años apareció El viejo de Ojos azules, un video y un disco, que lo llevó a una nueva gira por Estados Unidos, Japón y Australia. Se estaba retirando a su manera, con reapariciones aisladas. El público sentía que siempre estaba allí. En 1993 grabó Duetos con A-retha Franklin, Liza Minnelli y Bono, líder de U2, como una reconciliación tardía con el rock & roll. Las 11 millones de y rubíes en los ojos. Tenían un ese Indo y un lema: "Una rata nunca delata a otra rata". Eran un grupo de estrellas contestatarias, enemigos de -conservadores y presenciosos que
amaba emborracharse, divertirse y copias vendidas alentaron la idea de que jamás iba a morir.

Amigo de las ratas

El nombre de su círculo de amigos, Rat Pack (Bolsa de Ratas), fue una expresión de una de sus testigos de juergas, Lauren Bacall, la esposa de Humphrey Bogart, el anfitrión del grupo. Al verlos tirados a todos después de una resaca, eligió esa irnagen que les vino bien a todos. Usaban prendedores de oro con forma de rata
meterse en líos. Fueron acusados de comunistas en tiempos de persecución, pero es más probable que los fundamentos de esta pequeña secta estuvieran expresados a la perfección por una frase que Bogart dijo una vez: "Sólo nos admirábamos a nosotros mismos y lo demás nos importaba un carajo''. En varias ocasiones fueron denunciados por escandalizar después de haber organizado una gran ia con prostitutas y debieron pasar unas cuantas horas en la comisaría. Algunos atribuyen la fundación a Dean Martin y otros se refieren al grupo como el "Clan Sinatra Entre sus integrantes estuvieron Dean Martin Sammy Davis ir., Joey Bishop y Peter Lawford, el cuñado de John Kennedy, Shirley Mac Laine y Angie Dickinson, entre otras figuras. En la época de Las Vegas, Sinatra mantuvo a Sammy Davis ir. y a Dean Martin como compañeros inseparables de espectáculos y salidas. A veces se sumaba al grupo Jerry Lewis. Los Rat Pack hicieron algunas películas, entre ellas La cuadrilla de los once, rodada en 1960 a las órdenes, de Lewis Milestone, y Tres sargentos, en 1962, con John Sturges como director. Los amigos ayudaban a pasar una de las peores pruebas para Sinatra: la noche. No concebía dormir, no lo hacía en los aviones ni en su casa. Se jactaba de no haber pasado ninguna noche solo desde la década del '40. Sus amigos cuentan que consideraba una afrenta insalvable que se fueran de alguna fiesta o de una comida organizada por él, y llegaron a inventar un mecanismo secreto por el cual se turnaban para irse más temprano y poder seguirle el tren, sin morir. El guionista Harry Kurnitz sintetizaba esa costumbre con estas palabras: Frank es la única persona que conozco que te invita a una fiesta de corbata negra y antes de colgar el teléfono te dice: 'No te olvides de traer tus anteojos de sol---.

Amigo del presidente

Durante casi medio siglo, Sinatra fue amigo de todos los presidentes de Estados Unidos. Comenzó, tal vez orientado por Dolly, con fervor demócrata y terminó amigo personal, tal vez ligados por el celuloide, nada menos que con Ronald Reagan. Muchos dicen que también fue amigo -íntimo- de su esposa, Nancy Reagan. Hizo campaña por Franklin Roosevelt, y estuvo en el círculo de íntimos de John F. Kermedy que se sentía muy atraído por el "Clan Sinatra'', excelente proveedor de mujeres. Hizo incluso campaña en las primarias a favor de Kennedy, y muchos dicen que con fondos provenientes de la mafia. Pero también fue amigo de Richard Nixon y de Gerald Ford. Sus vínculos con los Reagan lo hicieron una figura familiar en la Casa Blanca en los años de su retiro. Produjo el espectáculo artístico de la toma de posesión de Ronald Reagan en 198 1, donde se lo pudo ver cantar tratando de ocultar su calvicie. Reagan le otorgó la Medalla de la Libertad, máxima condecoración de Estados Unidos.

Amigo de la mafia

En el libro de Mario Puzo, El Padrino, aparece un cantante, johnny Fontaine, que se abre camino y va escalando posiciones gracias a un hombre poderoso y de dudosa reputación. Este cantante tenía muchos puntos en común con otro de la vida real, señalado por todos como protegido por la mafia. Inmediatamente los lectores lo asociaron con Frank Sinatra. Lo mismo hicieron luego los que vieron la película. Esta figura de ficción tuvo más efecto que todos los rumores. Si nunca se pudo comprobar fehacientemente 11 el crimen", el cuerpo imaginario de Johnny dio por confirmada toda sospecha. El mismo Puzo ha recordado la desdichada ocasión en la que se encontró en un restaurante con Sinatra después de la publicación del libro y tuvo que salir corriendo para evitar los gritos, las amenazas y las trompadas. Todo el mundo supo siempre sobre las relaciones de "La Voz" con los chicos de la mafia aunque el FBI que supuestamente estuvo toda su vida siguiéndole los pasos, no pudo comprobar nunca nada. Que no haya ningún cargo contra él no quiere decir que esté libre de culpa sino también que estaba muy protegido. En los '70, algunos aseguraban que sus relaciones amistosas con los hermanos Kennedy lo salvaron de los espías y luego su relación con Reagan terminó de borrarle el prontuario. Lo cierto es que tenía amigos maflosos y que jamás renegó de ello. Era amigo, desde los años '20, de Joe Fischetti, primo de Al Capone y distinguido miembro de la Cosa Nostra. El fue quien lo invitó a La Habana donde se iba a realizar por primera vez en décadas una reunión entre los más altos miembros de la mafia con la dirección del capo máximo, Lucky Luciano. En alguna declaración, Sinatra no negó haberse encontrado con él, pero dijo que había sido un encuentro casual. Años más tarde, cuando Luciano falleció, en su casa encontraron una cigarrera de oro grabada con la frase "para Charlie de su amigo Frank Sinatra''. El biógrafo oficial del cantante, Tarraborrelli,cuenta que Sinatra había ido para actuar como cantante en la fiesta. Y que en cierto punto servía copo pantalla: mientras la reunión se hacía con fines mafiosos, ante el gran publico se decía que iban para escuchar al joven de apellido italiano que estaba enloqueciendo a las adolescentes. Los rumores también responsabilizan a. Sinatra de haber presentado a John Kennedy y al capo mafioso Sam Giancana, y también aseguran que el cantante tuvo que ver con que los hermanos Kennedy (John yTed) compartieran el amor de Marilyn Monroe Cuenta la leyenda que Sinatra estuvo a punto de morir en manos de Giancana, cuando le aseguró que estaba haciendo gestiones con John Kennedy para que los federales dejaran de investigarlo..Dicen que cuando el mafioso se enteró de que las gestiones no existían, mandó a cortarle el cuello. El verdugo fue interceptado por la bella actriz Judith Campbell, que pronunció la mítica frase: "Dios no me ha dado autorización para arruinar esa voz". El arte de dar propinas Tal vez en donaciones y beneficencia algún otro santo de Hollywood haya logrado superarlo. Pero en el arte de dar propinas y hacer regalos, no tuvo igual. Cierta vez un acomodador de autos que le alcanzó su coche a la salida del restaurante fue increpado con la siguiente pregunta: Cuánto es lo máximo que recibiste en una propina?". "Cien dólares contestó el chico. inmediatamente, Sinatra sacó de su bolsillo 200 dólares y se los entregó. Estaba subiendo al auto cuando te preguntó: "¿Y quién te dio aquellos 100 dólares?". Y el chico respondió: "Usted mismo, la semana pasada". jamás -salvo que estuviera solo, como en este caso- era él mismo el encargado de dar el dinero. Tenía un séquito encargado de llevar billetes de cien doblados en cuatro para deslizarlos elegantemente al dar un apretón de manos. Cuando Frank se persignaba, los secuaces sabían que tenían que «halagar" -ésa era su palabra- a alguien. Jamás lo hacía al entrar a un lugar. Siempre al irse. Era la manera de asegurarse un buen trato al regresar. En todos los restaurantes, aunque no cupiera un solo alfiler, había mesa para Frank. El biógrafo Bill Zeheme se ha referido a su relación con el dinero: "Siempre se negó a preocuparse por el dinero. Cuando no lo tenía, lo gastaba como si lo tuviera; cuando se enriqueció, lo gastaba como si no tuviera fin. Cuando llegó a los treinta años había regalado 50 mil dólares en encendedores de oro. Regalaba prendas costosas a cada rato, relojes, anillos, automóviles. Como contagiados, pronto, todos los miembros del grupo se regalaban unos a otros recuerdos grabados". Su famosa generosidad, ejercida también en donaciones para muchísimas causas, le valió el Premio Jean Hersholt por labores humanitarias, que te fue entregado en 1971 durante la ceremonia de los Oscar.


Nancy, Ava Mia,Barbara

Las oficiales fueron cuatro. Se casó con Nancy Barbato y con ella tuvo a sus tres hijos -Nancy, Frank y TinaLas infidelidades del marido, casi compulsivas, fueron una constante, con la que la esposa había aprendido a convivir hasta que los escándalos se hicieron tapa de revistas. Nancy, acostumbrada a coristas y estrellitas de segunda, comenzó a tomarlo seriamente cuando aparecieron en escena estrellas de primera línea como Marilyn MaxweIl y Lana Turner. Finalmente fue Sinatra quien decidió el divorcio cuando se sintió perdido por Ava Gardner. Había visto su foto en una revista y se había jurado conseguirla. Ella era temperamental, egoísta y un auténtico desafío para la masculinidad. "En el fondo, soy muy superficial", solía decir como ' cacion Para los biógrafos de 1. él fue su gran amor, y lo mismo se atreven a asegurar los de él. En el momento de la acción, ella cumplió ante el público con el rol de la arpía y "rompe hogares» que esperaban. Frank le dijo a Nancy que quería separarse, ya que no había nada en su vida que significara tanto para él como Ava. Su esposa le dio una cachetada y cambió todas las cerraduras. Poco tiempo antes de la separación, en la década del '50, Sinatra debió pasar por su peor momento profesional: por el trance de abandonar a su perfecta familia y por peleas con Ava, intentó suicidarse. Uno de sus mejores amigos, Manie Saclhs contó muchos años después: "Frank estaba pasando unos días en mi departamento. Una noche llegué a casa y me lo encontré medio inconsciente en el suelo de la cocina: el gas estaba abierto. Conseguí reanimarlo y me pidió perdón, me juró que nunca más volvería a intentarlo. También me rogó que jamás se lo dijese a Ava Ella se encontraba en Africa filmando la película Mogambo cuando descubrió que estaba embarazada. Había hecho hacía poco tiempo declaraciones sobre su deseo de tener una familia numerosa con su flamante esposo. Sin embargo, no estaba en sus planes tener niños y decidió interrumpir el embarazo. El biógrafo de Sinatra relata cómo Jhon Ford, el director de la película, intentó disuadirla "Te has casado con un hombre católico. ¿Tienes idea del daño que te harás a Frank cuando se entere? Te protegeré en el caso de que empiece anotarse. Retocaré las escenas y cambiaré las fechas de rodaje». Todos, incluso los familiares deSinatra, quisieron pensar que él jamás se había enterado. Pero Ava estaba decidida, más allá de los ruegos de su esposo. Esto significó un punto sin retorno. Sinatra declaró más tarde: "Debería haberle dado una paliza por lo que me hizo a mí y al bebé. Pero la amaba demasiado. Juro por Dios que si se hubiera tratado de cualquier otra mujer, ahora estaría muerta". Después de Ava vino el casamiento con Mia Farrow, en julio de 1966, con decenas de amantes entre ambas esposas. Frank tenía 48 años y ella 19. "Me hacés sentir tan joven", dijo él, mientras Ava acotaba: "Querida, sos la niña que Frank y yo nunca tuvirnos". Mia era consciente de su papel: Era un bebé cuando me casé con él. Estaba totalmente fascinada Ella fumaba marihuana y tenía amigos intelectuales
y artistas, el odiaba la marihuana y no soportaba las conversaciones de la chica. El matrimonio duró 13 meses. El bache generacional fue insalvable. Mia lo acusó de "crueldad mental" y luego retiró la denuncia. Ella estaba filmando El bebe de Ros¿ Mary cuando en un descanso de la filmación vio llegar al apoderado de su esposo con un contrato de divorcio. Sin mediar palabra, ella se había ido de su casa esa mañana y a la tarde se había convertido en una recién divorciada. No hubo más espacio para diálogos. En enero de 1976, Frank contrajo su cuarto y último matrimonio con Barbara, ex mujer de Zeppo Marx, uno de los Hermanos Marx. Pese al odio que por ella sentían sus dos hijas, Tina y Nancy, Sínatra declaró hasta el final que había encontrado el amor de su vida. En su testamento dejó la mayor parte de sus bienes a su última esposa y también recordó a la primera. Ava Gardner ya había muerto para Marilyn Monroe. Frank y Marilyn comenzaron a salir a mediados de los '50. El salía del divorcio de Ava Gardner; ella, del de Joe Di Maggio, estrella del baseball estadounidense. Fueron amantes durante muchos años y algunos biógrafos de ella dicen que fantaseaba con casarse con él. Sinatra, aparentemente, pensó seriamente en hacerlo. Cuando ella murió, contrató a un detective privado. Sorpresivamente, a los dos meses suspendió el asunto y declaró: "No necesito saber lo que realmente ocurrió".

 


Grandes Exitos

La grabación que lo catapultó a la fama se produjo el 23 de mayo de 1940: "I"II never Smile Again que quedó en su repertorio de clásicos hasta el final de su carrera. Es este éxito lo que lo impulsa a abandonar la banda de Tommy Dorsey. En 1942, la revista Billboard lo nombraba como uno de los mejores vocalistas del momento que había logrado quitarle el trono a Crosby. Entre 1945 y 1946 grabó gran parte de sus canciones memorables: "My Melancholy", "Baby", "Where or when y "All the Things you are", más de cuarenta canciones de las cuales los críticos han acordado en elegir a "if 1 loved you" como la que prueba a aquellos que sólo veían a sus chicas desmayadas la calidad de su interpretación. Refiriéndose a sus grabaciones de la década del '50, su biógrafo Tarraborrelli dice que «desprendía un halo de hastío y tristeza adulta. Era un hombre experimentado que conocía el amor y el desamor. Podía palparse la aflicción en su voz. Ava le enseñó a cantar una canción de amor. Así fue que aprendió. Fue el gran amor de su vida y la perdió". El disco Songfor Young Lovers recoge esas canciones. Algunos especialistas en la historia de la música pop consideran a The Voice como el primer álbum conceptual. Sinatra se ocupó personalmente de encadenar las canciones para que entre todas formaran una especie de relato amoroso. A partir de entonces, sus discos iban a ser escuchados como pequeños fragmentos biográficos, cada canción encerraba una clave. Alan Livingston, de Capital Records, explicó que lo primero que Frank miraba de una canción era la letra. Siempre quería saber lo que decía la canción para saber si le gustaba. o no. Siempre hacía el mismo comentario: 'De la música que se encargue otro, la letra es asunto mío---. El 11 de abril de 1966 se grabó su mayor éxito a nivel mundial: "Strangers in the Night". Era además el tercer número uno conseguido dentro del sello Reprise (los anteriores habían sido "Everybody loves Somebody", con Dean Martin, y «Boots", con su hija Nancy). La versión acababa de ser grabada por otros músicos cuando Frank entró al estudio. Para poder adelantarse, grabaron el disco en dos días, se grabó un viernes y el lunes ya estaba en la calle. Sinatra ganó un Grammy y el disco se mantuvo primero durante 70 semanas. El siguiente fue otro clásico: Summer Wind. Para una de sus canciones mis popularizadas, "Theme from New York, New York hubo que esperar a la década del '80. Tenía más de sesenta años cuando, ante la desconfianza de las discográficas, decidió lanzar su disco Trilogy y volver a dar un vuelco en su carrera. No venía a grabar canciones ya probadas sino que se lanzaba a imponer canciones nuevas, y lo logró. Aquella canción había sido cantada por Liza Minnelli en la película New York, New York, de Martin Scorsese. Sinatra la interpretó por primera vez en un concierto en 1978 agregándole dramatismo y arreglos oequestales ampulosos. El éxito que siguió no fue menor: She shot me down, un regreso a los buenos tiempos, ahora con una voz más melancólica, dubitativa y con un fraseo conmovedor

SINATRAMANIA.

Afectaba a hombres y mujeres de todas las clases, ya avanzada la década del '40. Pero la fiebre estaba en las adolescentes que aún no tenían novio y encontraban en este hombre maduro, casado e inalcanzable, una imagen vulnerable, esmirriada, casi adolescente como ellas. Durante toda su carrera logro conmover a las mujertes de la platea. Jamas miro a un punto fijo: clavaba sus ojos azules en los ojos de ellas.Su biografo Tarraborrelli recuerda:"hacian cosas inauditas , en invierno s sabian que las chicas extraian las huellas de sus pisadas,las llevaban a la casa y las guardaban en el refrigerador, las cenizas de sus cigarrillos eran codiciados recuerdos y las camareras de hotel recibian buenas propinas por permitirles acostarse en la cama donde el habia estado,antes de retirar las sabanas.Tenía dos mil clubes de fans". También cuenta su biógrafo cómo el agente de prensa, George Evans, contribuyó al fenómeno: "La primera idea había sido contratar a una banda de chicas por cinco dólares cada una para que gritaran en las actuaciones. Un día decidió que algunas se tenían que desmayar en el transcurso de alguna canción. Para su sorpresa, se desmayaron treinta, aunque él había pagado sólo a doce. La idea de sacarse la ropa interior y tirársela al escenario fue de las chicas".

Padre ejemplar

Era inflexible en su amor por los hijos y era famoso por eso. No importaba otra cosa, era lo primero. Se había complicado su propia vida, pero estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por no complicárselas a ellos. La pequeña Nancy se sentaba al lado de la radio para escuchar la voz de su padre. En cuanto lo oía, lloraba. El terminaba siempre sus programas de radio de la década de los años '40 con: "Buenas noches, luz de luna», dedicado secretamente para ella. Tina no lo conocía como el hombre de la casa sino como el hombre que venía a la casa, con sus ojos felices y bonitos regalos. A los nueve años ella se preguntaba por qué la gente se la quedaba mirando todo el tiempo cuando estaba con él. No te están mirando a vos, pichón -decía él, ofuscado-; me están mirando a mí..." El amor hacia al padre llevó al hijo varón al terreno de la música, terreno peligroso para cualquier mortal que intentara seguir a Frank Sinatra. El padre jamás lo desalentó. Trató de animarlo cautelosamente. En 1963 esperaba ansiosamente en el camarín de su hijo después de haber presenciado una actuación sin brillo en Nueva York. Te voy a dar una patada en tu fran cis. Que no te sorprenda cantando sin entusiasmo, serás un inútil si no te emociona lo que estás haciendo." Al poco tiempo secuestraron a Francis. Pidieron un rescate de 240 mil dólares. "Daría el mundo por mi hijo", declaró el padre. Cuando pusieron a Frankie en línea, apenas el chico dijo: "Hola, papá", él respondió: "¿Estás bien abrigado?". Pagó el rescate que le pedían y el día de su cumpleaños se reunió nuevamente con él.-¿Por qué se ha casado con tina mujer tan vulgar como Barbara pudiendo haber conseguido mejores mujeres? -Es la mujer de mi vida. Y, respecto de lo demas tengo tan presentes a todas las mujeres qu e han pasado por mí vida que, sexualmente, podría sobrevívir el tiempo que me queda fantaseando con ellas. entonces y Mia Farrow no aparece nombrada en el texto.

Las no oficiales

Las mujeres no oficiales no tienen fin. Después de Marilyn Maxwell, llegó Lana Turner y luego los nombres se sucedieron como en los títulos de una película. A Lana él la había visto en el cine y, como era su costumbre, la había puesto entre su lista de desafíos. Al poco tiempo había conseguido que ella se separara de Tyron Powell y Frank declaraba a la prensa que pensaba divorciarse de su esposa: 'Tana era lo más importante para mí". Consiguió la separación y, atento a la fama sobre los gustos caros y exquisitos de la estrella, alquiló un piso exclusivo en Nueva York para su nuevo amor. A ella le pareció insuficiente. En menos de una semana el romance estaba terminado. El declaró ante la prensa que el fin había llegado y que, a pesar de los planes, no habría casamiento. Ella jamás le perdonó la humillación. "Cuando estás a su lado, te sientes adorada", recordaría Lauren Bacall. "Pero esa actitud sumisa y entregada es una trampa; lo que él quiere es ser el jef¡e.", agregaría, La relación con la mujer de uno de sus mejores amigos nació durante los últimos tiempos de la enfermedad de Bogart. Pasado el luto, hicieron público el romance y asistieron juntos a los estrenos. Pero tampoco duró mucho. Jacqueline Kennedy fue otro de sus trofeos. El había pensado en desposar a la entonces mujer de Onassis, pero ella se enteró de que el candidato había sido uno de los principales proveedores de mujeres para su ex esposo John F. Kennedy. El romance con ella duró sólo una noche. En la larga lista también aparece Marilyn Monroe. Frank y Marilyn comenzaron a salir a mediados de los '50. El salía del divorcio de Ava Gardner; ella, del de Joe Di Maggio, estrella del baseball estadounidense. Fueron amantes durante muchos años y algunos biógrafos de ella dicen que fantaseaba con casarse con él. Sinatra, aparentemente, pensó seriamente en hacerlo. Cuando ella murió, contrató a un detective privado. Sorpresivamente, a los dos meses suspendió el asunto y declaró: "No necesito saber lo que realmente ocurrió".El fin Festejaron sus ochenta años, la televisión dejó ver los efectos devasta~ dores de la enfermedad y de la vejez. Luego no volvió a aparecer en público. Sucesivos ataques al corazón, el cáncer y la demencia senil lo escondieron. Para quienes sufrieron envidiando sus años de derroche,vigilia, virilidad, dinero y éxito, una legión de entregadores ---sirvientes, enfermeras y visitantes ocasionales- vendieron a la prensa un retrato de la decadencia. Al salir de la mansión de Beverly Hills contaron a las revistas detalles como que había que darle de comer en la boca, usaba zoquetes porque se moría de frío debido a problemas circulatorios, vivía en pijama, durmiendo y con las piernas levantadas. Al lado de la cama tenía una legión de pastillas prescriptas por sus doctores". Otro relato muestra al viejo Sinatra como el anciano de los cuentos tradi cionales que, rodeado de sus hijos, lega, la última sabiduría que tenía reservada. El hombre que había comenzado diciendo: "Uno tiene que vivir, porque morir es muy molesto", al final de su vida complicada letaba la frase con un ruego: "Sé que me estoy muriendo. Quiero morir con dignidad". El deseo, aparentemente, fue respetado y se dio vía libre a las inyecciones de morfina que le aceleraron la "rnolestia". Otros espías dicen que a último momento abrazó la religión católica de su infancia y que pidió que lo confesaran más de dos veces. Unas 1800 grabaciones, 60 películas, nueve premios Grammy, un Oscar y la admiración de amantes, cinéfilos y mafiosos quedaban atrás. Fue declarado muerto a las 10.50 de la noche (hora local) del 14 de mayo de 1998 en la sala de emergencia del Centro Médico Cedars Sinaí de Los Angeles. Entre otras dolencias, padecia mal de Alzheimer.

Nido de ratas

Los gritos de los futuros herederos -los tres hijos de sil primer matrimonio con Nancy Barbato y Barbara, su última esposa- se escucharon durante unos tres años. El primer enfrentamiento público ocurrió en 1995, cuando Capitol Records -que, por decisión de Sinatra, abonaba los derechos a Barbara- editó la canción "New York, New York que pertenecía al sello Reprise, que administraban los tres hijos. Como el jefe estaba vivo, las cosas se solucionaron bastante pronto, pagando lo correspondiente a los niños perjudicados. Pero, luego, una nueva maniobra de la futura viuda obligó a los ya maduros Sinatra a recurrir a la prensa para pedir ayuda. Barbara estaba poniendo en venta propiedades que seguramente el padre pensaba legar a los hijos. El panorama se empeoraba para los niños Sinatra cuando se ponían a imaginar el futuro. La mujer que había vivido casi veinte años con su padre tenía ya 71 años y, a su muerte, los frutos de "La Voz" iban a quedar para el hijo de ésta y Zeppo Marx, Robert Marx, de 46 años. Sin prestar atención a que Frank alguna vez quiso adoptar a Robert y que lo trataba como a un hijo más, los herederos de sangre enfurecieron. Es cierto también que Barbara, por esos días, parecía decidida a tirar la casa por la ventana. Llegó a organizar un remate en Christie's donde se expusieron numerosos objetos del cantante como el piano en el que se ensayaron tantas canciones y el Jaguar que le había regalado a ella como regalo de bodas.

La cláusula mágica

Hijos y viuda, de recién estrenada condición, el día después pelearon por hacerse un lugar en el relato. La esposa declaró, como al descuido, que los hijos llegaron unos minutos tarde, cuando el padre ya había muerto. Mientras tanto, los tres, ya cincuentones, aseguraron al unísono que habían llegado justo para despedirse y tomarle las manos. Entre todos estaban abriendo el telón para un espectáculo lamentable cuando fueron interrumpidos por la primera noticia: al día siguiente de los funerales no se abriría el testamento. El Jefe había dado orden a su apoderado de guardar el documento en una caja fuerte de Los Angeles y que recién después de unos meses, cumplimentados los trámites y pasados todos los procedimientos legales, se leyera a todos ante la Corte Municipal de Beverly Hills. Fechado en Los Angeles el 3 de septiembre de 1991, el testamento tiene 23 páginas divididas en 13 cláusulas, con una detallada explicación de las últimas voluntades del artista sobre el destino de su dinero, propiedades, objetos personales y derechos editoriales. En 1993, Sinatra regresó a la oficina de su abogado para agregar una cláusula y volvió a dejar su firma en el documento. Con este gesto burlaba dos grandes ambiciones: la de sus herederos y la de los curiosos. Porque para aquellos que esperaban la publicación del documento para enterarse de cuánto dinero tenía Sinatra, también hubo castigo. Quien sabe esconder dinero en vida, también sabe hacerlo en la muerte. El testamento se hizo para complementar un fideicomiso activo redactado hacía varios años para dispersar la carga de su fortuna, que no se publicará jamás. "Sinatra, como gran parte de nosotros, tenía la mayor parte de su fortuna en este fondo que nunca será información pública", dijo su apoderado, Silbert. Una porción de la fortuna de Sinatra forma parte del fondo privado creado por el cantante 15 años antes de su muerte y del que se beneficiarán familia y allegados, pero cuya distribución no será hecha pública al encontrarse fuera del testamento. Las apreciaciones más modestas dicen que la fortuna llega a 200 millones, mientras que las más audaces, a 600. Esta fortuna va más allá del catálogo musical, incluye también la distribución de la popular cerveza Budweiser, las diferentes licencias sobre su nombre o imagen como la colección de corbatas "Sinatra" que aparecieron cuando cumplió los 80 años o los spaguetti que llevan su nombre. Para los abogados de ambas partes que esperaban litigio no habrá consuelo ni honorarios. La cláusula mágica del Jefe dice que se quedará sin nada cualquier legatario "que dispute este testamento o busque dañar o invalidar cualquier regalo' que he hecho durante mi vida' Así de simple.

La última voz que escuchó Marilyn

"Muchos biógrafos, sobre todo aquellos interesados en la circunstancia de la muerte de Marilyn, afirman que Sinatra estaba relacionado con la mafia y explican cómo, durante el último año de vida de la actriz, fue un conducto para los gangsters que querían arreglar cuentas pendientes con los Kennedy. En una de las últimas semanas de su vida se difundió la noticia de que Marilyn estaba con Sinatra en el Can Neva Lodge una casa de juegos por la que Sinatra estaba interesado. Según versiones más difamatorias, Sinatra le proporcionaba pastillas, evitó un intento de suicidio y le entregaba a Marilyn a sus amigos mafosos. Otro biógrafo ratifica las versiones de que ambos se iban a casar poco antes de que ella muriera, para que la gente la dejara en paz. Un amigo de Sinatra, Milton Ebbins, creía que Sínatra estaba más enamorado de Marilyn que ella de ¿L A su,vez, otros biógrafos dicen que en ese momento ella estaba pensando en volver con su ex marido, Joe Di Maggio. Cuando se descubrió el cuerpo de Marilyn, había un disco de Sinatra en su tocadiscos. Di Maggio te prohibió, así como a toda su pandilla, asistir al funeral." En La Enciclopedia de Marilyn Monroe, de Adam Victor.

TESTAMENTO DE FRANK SINATRA


Yo FRANCIS ALBERT SINATRA, también conocido como FRANK SINATRA, declaro que éste es mi testamento y última voluntad y con el cual quedan revocados anteriores testamentos. Soy residente en Riverside County, California.

(Fragmentos)


Lego a Barbara Sinatra las mansiones en Beverly Hillls Malibu y Rancho Mirage, en California. Tres millones y medio de dólares en efectivo. La comercialización de la marca Sinatra el 25 por ciento de las colecciones de pintura. También dejo y lego a su arbitrio el destino de mis efectos personales, entendiendo por éstos discos y libros, además de las joyas y los automóviles. Lego a Robert Marx, el hijo de Barbara Sinatra, 100 mil dólares en efectivo. Mis hijos Tina, Frank Ir. y Nancy recibirán cada uno 200 mil dólares en efectivo, y a Nancy Barbato Sinatra, 250 mil dólares en efectivo. Lego a cada uno de los hijos de mis hijos un millón de dólares que serán pagaderos por fideicomiso. ( ... ) Lego a Elvina Jodubert (N. de la R.: su enfermera) 150 mil dólares. A Dorothy Uhlemann (N. de la R.: su secretaria), 50 mil. Cualquiera de los legatarios arriba mencionados que dispute este testamento o busque dañar o invalidar cualquier regalo que he hecho durante mi vida quedará automáticamente ínhabilitado para recibir herencia alguna.

  ORIGEN DE DATOS:LEGADOS SUPLMENTO DE PAG 12

sinatra en caricatura
SINATRA
CARICATURA
CON DONALD REAGAN
CARICATURA
SINATRAMANIA
CON BARBARA
COM MARILYN MONROE

CON NANCY Y SUS TRES HIJOS

CARICATURA