ERROL FLYNN


errol Flynn


  Parece imposible que el bravucón que un día encarnara a los románticos personajes del Capitán Blood, Robín de los Bosques o el Conde de Essev sea el mismo actor cincuentón, obeso y de aspecto desaliñado que aparece en la caótica "Cuban rebel girls" (1959). Millones de mujeres de todo el planeta, sin contar a todas las de Hollywood, quedaron prendadas de su encanto arrebatador. Pero los excesos de toda una vida se pagan, como le ocurrió a su compañero de borracheras John Barrymore a comienzos de los cuarenta. 
Flynn nació en Tasmania y escribió una exótica autobiografía publicada bajo el título "My wicked, wicked ways", donde narra sus aventuras en Nueva Guinea como buscador de oro y su vida en el mar. Hasta dónde es verdad y hasta dónde pura licencia poética no lo sabremos nunca; lo que realmente interesa es que Errol Flynn era un auténtico personaje, tanto dentro como fuera de la pantalla. 
Jack Warner, uno de los dueños de la productora que lleva su nombre, lo fichó tras su intervención en la película británica "Murder at Montecarlo" (1934) para el papel que daba título a "El capitán Blood" (1935). En un principio se había pensado en Robert Donat, pero la elección de Flynn resultó acertada dada la sensación que causó la película. Comparándola con otro de sus clásicos, "The sea hawk" (1940), queda un poco desmerecida, aunque mantiene el tipo gracias a un magnífico reparto con Olivia de Havilland, Hasil Rathbone y Lionel Atwill. Fue una de las veinte películas más taquilleras de 1936, a la vez que nominada para el Oscar a la mejor película (que ganó "Rebelión a bordo" (1935)). Marcó el comienzo de la carrera estelar de Flynn y de una época dorada durante la cual éste se unió artísticamente al director Michael Curtiz, la primera actriz Olivia de Havilland y a Alan Halc, fortachón actor secundario. Durante la segunda mitad de la década de. los treinta, Flynn protagonizó "La carga de la brigada ligera" (1936), "El príncipe y el mendigo" (1937), The Dawn Patrol" (1938), película de acción aérea situada en la Primera Guerra Mundial, "Dodge, ciudad sin ley" (1939), el mejor western producido por la Warner, y "The private lives of Elizabeth and Essex" (1939; Elizabeth the queen), en la que formó pareja artística (mal avenida en la realidad) con Bette Davis. Pero "Robín de los bosques" (1938) está sin duda muy por encima de las anteriores. La fotografía en tecnicolor es insuperable; además contó con un reparto de secundarios perfecto: el traidor Basil Rathbone en el papel de Sir Guy de Gisbourne, el sucio Claude Rains como el Príncipe John, una Olivia de Havilland siempre virginal encarnando a la doncella Marian, el alegre Alan Hale como el jovencito John y el corpulento Euaene Pallette en el papel del Padre Tuck. No es de extrañar que la Warner invirtiera la astronómica cantidad de dos millones de dólares en su producción más costosa hasta entonces. Pero el esfuerzo valió la pena, porque el resultado no tiene nada que envidiar a las películas de acción de hoy en día. Lo que sí sorprende es que James Cagney, primera opción para el papel de Flynn, pudo haber cosechado el mismo éxito. 
Flynn comenzó la década de los cuarenta con el que iba a ser su último gran papel, en "The sea Hawk", que contó con un excelente reparto de actores secundarios, una banda sonora enardecedora a cargo de Erich Wolfgang Korngold y magníficas escenas de acción. Tampoco es que las películas posteriores fueran de calidad inferior, pero carecían de esa frescura y ese entusiasmo que caracterizaron sus primeros éxitos. "Murieron con las botas puestas" (1941), con Flynn en el papel del General Custer, "Gentleman Jim" (1942) y "Kim de la India" (1950) fueron trabajos de primera. Sin embargo, dos de sus películas de guerra se hicieron famosas por motivos poco afortunados: "Desperate journey" (1942), también con Ronald Reagan, pretendió transferir el estilo bravucón de Flynn a la Alemania nazi y el remate final lo puso la ridícula exclamación "¡Viva Australia y abajo los japoneses!". "Objetivo Birmania" (1944) tuvo repercusiones de otra índole tras su estreno: el guión olvidaba mencionar la contribución de los británicos a la campaña de Birmania, lo cual enojó al gobierno británico de tal manera que retiró la película una semana después del pre-estreno en Londres. La vida privada de Flynn salió a la luz pública durante esta década a raíz de una acusación de violación en 1942, el mismo año que se divorció de la actriz Lili Damita. Las dos chicas involucradas en el asunto, Betty Hansen y Peggy Satterlee, eran menores de edad. El jurado de casación se apresuró a absolverlo de los cargos, pero la oficina del Fiscal del Distrito decidió seguir adelante con el proceso. Flynn volvió a ser absuelto. Afortunadamente el incidente no consiguió perjudicar su carrera ni su fama. Acaso sirviera para completar su imagen. 
La estrella de Flynn comenzó la década de los cincuenta de capa caída. Intervino en algunas versiones de sus primeros éxitos rodadas en Gran Bretaña e Italia, en las que la calidad brillaba por su ausencia. El mismo escribió el guión de una de ellas, "La taberna de Nueva Orleáns" (1951). También hizo sus pinitos en televisión, escribiendo una serie antológica con episodios de media hora titulada "The Errol Flynn theatre" e interpretó algunos papeles secundarios entre los que se encuentra el de su viejo amigo John Barp more en "Too much too soon" (1958). Pero su encanto abrumador se había esfumado y, tras su actuación en "Cuban rebel Girls", sufrió un infarto que le produjo la muerte el catorce de octubre de 1959.
 

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