BASILIA PAPASTAMANIU


BASILIA PAPASTAMATIU


En 1966 Basilia Papastamaflu, descendiente de griegos y vecina de Palermo, s( fue a vivir a París ‑eso era tan porteño-Comenzaba el imperio del postestructuralismo francés y ella, con una licenciatura en letras y sus primeros poemas, buscaba  las fuentes directas. «En un mismo sitio estaban Lacan, Althusser, Foucault; era el  extasis te6rico', recuerda. Fue allí que tuvo Ia amistad de julio Cortázar y el círculo de( Ñoland Barthes, y en él al cubano Seven Sarduy. Tres años de sólida cultura europea acabaron con el éxtasis....
Impulsada por Cortázar y la politizaciár de los intelectuales, se largó en el 69 par La Habana. «Quería conocer
esa revolucidr con la que ¡estábamos de acuerdo", dice. N enseguida, claro, tuvo motivos personales para quedarse.
Entre el 75 y el, 86, Basilia tuvo un puesto
periférico pero a
la vez clave: editaba las paginas de poesía de juventud Rebelde, el diario dé la Unión de juventudes Comu nistas,de izquierda más radical.Allí difundió a poetas jóvenes hasta entonces considerados "subjetivistas» o "herméti­cos es decir, desatentos de la función social. «Había en esa época cierta dificultad de admitir una literatura que no comunicara mensajes", cuenta. Pero ya empezaban a quebrarse los dogmas estéticos socialistas.
Desde hace tres años, Papastamaflu es vicedirectora de Letras Cubanas. Esta editorial acaba de publicar
dos vastas antologías de prosa y poesía del siglo XX, que tienen el mérito de reunir a los unos y los otros: los pretéritos al 59, los damnificados clásicos, los residentes en la isla y los autores del exilio ‑excepto Guillermo Cabrera infante, quien declinó la invitación. La literatura cubana es una sola, sostiene, más allá de las convicciones y el lugar de residencia.
La editora nombra al ministro de Cultura, Abel Prieto, un hombre de consenso en La Habana, como apellido de una
política de apertura cultural. Esta permitió los últimos años el ingreso de un buen número de escritores cubanos en los catálogos de las editoriales españolas lo que es más, que puedan entrar y salir del país con invitaciones del exterior. que a partir de la crisis económica desatada da en 1994, cuando se declaró lo que Cuba se llama «periodo especial", la fal de papel motivó una cesación de las edi1 riales nacionales y la creciente necesidad de permitir que los escritores publicar! en el exterior. «Si al principio s6lo apostaban a los exiliados dice, las grandes editoriales pronto advirtieron la diversidad estética, de los artistas cubanos. » De paso en Buen1 Aires, Papastamatiu visita a los poetas amigos, deja sus, libros El pensarniento común, Qué ensueños los envuelven, paisaje habitual Al oírla, uno no sabe mil bien de dónde es; tiene una de esas identidades nuevas. Cubana por adopción ,la  griega ya es una porteña rara.