ANDREE MALRAUX

 

EDITAN EN FRANCIA UNA BIOGRAFIA CRITICA DE MALRAUX

Las ILUsiONES Y LOS MITOS 

FUE UN DANDY DE LAS LETRAS QUE QUISO DEFENDER LA HERENCIA SOCIALISTA DE LA REVOLUCION FRANCESA. OLIVIER TODI), AUTOR DE UNA CELEBRADA BIOGRAFIA DE ALBERT CAMUS, NARRA EN "ANDRE MALRAUX" LA HISTORIA DE ESA BATALLA PERDIDA.


por: BERTRAND POIROT-DELPECH

Los trabajos sobre Ma1raux superan el centenar. ¿Hacía falta uno más? No se "necesita" nada cuando un escritor decide dedicar cinco años de su vida a los secretos de un adelantado de esta talla; nada, sino constatar el homenaje riguroso y apasionado a uno de los destinos más quiméricos del siglo XX.
En sus comentarios personales, que se preocupa de distinguir con cursiva de la investigación, Olivier Todd admite que tuvo «en cuenta" las discusiones, lo que equivale a decir que, en su caso, llevó a cabo un irritante trabajo de verificación. Su formación anglosajona, su lúcida relación con Sartre, su parentesco con el comunista Nizan, su experiencia periodística, sobre todo en Vietnam, le crearon un culto de los hechos que bordeaba la severidad si bien, finalmente, el policía se confiesa sensible a lo trágico, lo que lo puede llevar a entender la mitomanía.
En términos de "cúmulo de secretos", la vida de Ma1raux, más reinventada que vivida, se revela como una sarta de mentiras. La manía de adornar se manifiesta en su currículum estudiantil, que ostenta poco probables lenguas orientales, y en la aventura indochina, donde el robo de bajo relieves se califica de "toma".
En España, el aviador problemático empieza por adjudicarse los galones de coronel "como si se echara un chal encima del sobretodo"; la imagen es de Todd, y da en el clavo. Si el combatiente da muestras de coraje, y si hay testigos de buena fe que den cuenta de la herida, es algo que muchos se preguntan.
En cuanto a los guerrilleros de la Resistencia, se puede decir que tarda en sumárseles: en marzo de 1944, dos meses y no "dos años", antes del desembarco. Admite que está cansado de bravuconadas y causas perdidas después de 1940 y España; le parece que llegó el momento de escribir y hacer vida familiar... Cuando se enrola, es para comandar, haciéndose nombrar inspector de tres departamentos y jefe de la brigada de Alsacia-Lorena, efectivos que duplica alegremente. Hay dudas respecto de la detención por parte de la Gestapo, la amenaza de ejecución, el diálogo no confirmado con un general alemán. Con afirmaciones como "conocí a Stalin "Trotski me decía" o "nosotros, los miembros de la Resistencia", la imaginación se convierte en el único testimonio.
junto a De Gaulle, a quien mucho antes había calificado de fascista el ex compañero de ruta del PC se convierte en ministro y propagandista del RPF y se ubíca ,,en el bando de los conservadores".
En ocasión de la guerra de Argelia, tapa la censura, la tortura y la persecución de los partidarios del derecho a la rebeldía, entre los cuales está su hija Florence fiel a lo que él había sido veinte años antes. "0ficial de nacimiento" más que rebelde, sus visitas al exterior no influyen en los acontecimientos, sino que éstos realzan su estatura ante sus ojos. Busca el efecto más Que los hechos, una "hermosa página ¿Inseguridad? Quién sabe.
Cae en una fanfarronería automática de la que él tiene conciencia y justifica. La mentira no es lo opuesto de la verdad. Todo aventurero nace mitómano; todo escritor, ilusionista. Una leyenda sólo es culpable de desfigurar la obra de arte que constituye una vida, no de tergiversar los hechos. El valor de la sinceridad murió con el psicoanálisis. A esta disculpa de la mentira con fines artísticos se suman las de la eficacia política y la utilidad revolucionaria. Todo acto es maniqueo. Al contrario de Bemanos, que puede criticar a los obispos franquistas, Ma1raux no podrá anteponer la objetividad al partido.
Una reflexión global sostiene este edificio-artificio. Tras la muerte de Dios, según Nietzsche, y la decadencia de Occidente, en términos de Spengler, ¿cuál es el sentido de la vida, de las metamorfosis de la creación? Después de Marx, ¿cuál es el sentido de la historia y de actuar sobre la misma? Dandy en política y en literatura, Malraux quiere estar al servicio de una revolución rusa heredera de la francesa. Opta por la ceguera y el vasallaje voluntario a las manipulaciones de Moscú. La utopía de un mundo transformable hace que la vida parezca menos absurda, y es bueno abandonar la torre de marfil del intelectual para conocer la fraternidad viril de la lucha popular. Otros de su generacion encontraron esa templanza en la instancia de Nüremberg (Brasillach), en Stalag Sartre o en las reuniones de Doriot (Drieu de la Rochelle).
Si se apuesta a la obra, se corre el riesgo de perder la coartada. ¿Vale la pena el juego con la realidad? Todd lo duda y no pierde la ocasión de ironizar sobre su conversación atractiva. "Hay que desconfiar de los escritores que hablan muy bien", decía Sartre. Si el Malraux locuaz, que a menudo aparece en su obra, da a sus andanadas de palabras una rara intensidad, probablemente sea porque él no crea un estilo, como lo hacen Proust, joyce o Céline. Su inmersión en la acción no iguala la de Lawrence. El combatiente sobreactuado transmuta el ser por el parecer.
Los últimos años acentúan esta sensación. Sus visitas a los grandes de este mundo verifican la implacable observación de Todd respecto de que los viajes son la última aventura de aquéllos que envejecen". En presencia de Mao, no fue el deslumbrante especialista en maoísmo de las Antimemorias, sino un huésped obsequíoso. Lo mísmo pasó con Nixon. En 1968 abandona a Barrault, por lo que pare-, ce, y en el desfile para la orden del 30 de mayo hace una concesión espeluznante que poco antes le producía horror. El general, por quien consiente en hacerlo, simula que prefiere a Mauriac y lo manda a pasear. Ya derribado el "roble" (1970) y habiéndose suicidado Montherlant (1972), el actor es víctima del alcohol y el Maxiton y decide no esperar más el Nobel multiplicando oraciones fúnebres y pasando revista a los sobrevivientes con los que compararse: Aragon y Sartre.
Sobre ese telón que cae, Todd, que se muestra menos propenso que Lacouture a la veneración, muestra la crueldad de hijo frustrado que revelaron el novelista de El año del cangrejo y el retratista de Sartre, sin caer sin embargo en la ingratitud. Admite que la literatura fue el "mejor frente" de Ma1raux, que La esperanza, que cita con emoción, es un "acierto", al igual que La hoguera de encinas, con la condición de que desista de toda veracidad.
En fin, sería menos severo que Aron, para quien Malraux, que era tan mal lector de Marx como Sartre, se redujera a "un tercio de genio, otro de falsedad y otro de incomprensible". Retorna el veredicto, un tanto agudo pero pertinente, de Madame De Gaulle: "Malraux está hecho para los libros. No debería ocuparse de política".
"Bueno, seamos serios", como le gustaba repetir a Ma1raux al tiempo que resoplaba y levantaba las manos: si bien no comparte el fervor de Grosjean, Picon, Stéphane o Moinot Todd no puede ocultar la trémula admiración de todo escritor ante la "lucha constante consigo mismo" que supone la escritura (una confesión que hizo André a su sobrino Alain), ante el asombro del artista frente a una historia en la que, a pesar de sus fanfarronadas, sabe que no pudo cambiar nada.
Del ilusionismo a la tragedia de no poder influir en el mundo ni dotarlo de sentido: esta batalla perdida por el absoluto inalcanzable no carece de brillo. El relato que de la misma hace Todd tampoco. 


Copyright Le Monde y Clarín, 2001. Traducción de Cecilia Beltrarno.


ENTREVISTA  con  CONOLIVIER TODD


La FABULAS del HEROE


POR: PATRICK KECHICHIAN

por qué, después de su biografia de Albert Camus se interesó en André Ma1raux? ¿Qué imagen tiene de él?

-André Ma1raux formaba parte de mi horizonte literario desde mi juventud, junto con Sartre, Camus, Nizan, Koestler. Es algo generacional. No es un gran pensador, sino una suerte de kitsch ideológico. Si Ma1raux viviera, no se le pedirían consejos, sino que se observarían sus actos. Para Ma1raux la vida forma parte de la literatura. Una biografia plantea preguntas y sólo aporta respuestas. Es un viaje, y no lamento el viaje que hice con Ma1raux. Fue difícil; me sentí furioso y contento. En definitiva, ya sea que se lo adore o se lo deteste, es maravilloso. ¡Ni siquiera Byron, en el siglo anterior, tuvo tanta fama! Estuve con Ma1raux en 1975. Era un gran actor, casi un personaje de historieta. Aquí quise verlo en todos sus aspectos; de frente, de perfil y de espaldas. No soy su abogado ni el fiscal. Traté de ver cómo vivía Ma1raux, teniendo siempre en cuenta el hecho de que era, ante todo, un escritor, un novelista.

-¿Cómo lo definiría en términos políticos? ¿Qué ¡importancia tiene su relación con los "grandes" hombres: De Gaulle, Mao ... ?

-En el plano político, el principal error de Ma1raux fue oponerse a los diferentes fascismos aliándose con los comunistas, considerar que el comunismo era el último refugio en los años treinta. En ese sentido, es muy representativo de su generación; fue un compañero de ruta y de derrota. ¿Cuántos tuvieron la lucidez de Orwell? En definitiva, gaullistas y comunistas contribuyeron a hacer de Ma1raux un personaje perfecto: eso les convenía todos. Tuvo una sola relación con un gran hombre: De Gaulle. Su relación con Mao o con Nehru era prácticamente inexistente. Su relación con De Gaulle en cambio, es fascinante. Se asombraban el uno al otro, ya que eran completamente distintos. Convencido de que Ma1raux era un gran escrítor, De Gaulle quería serlo también. Malraux, por su parte, creía que De Gaulle era un gran estadista, y habría querido serlo también él. Formaban una dupla extraña. Entre ambos flotaba un afecto que combinaba admiración y torpeza. El general siempre se negó a confiar a Ma1raux los ministerios que éste quería. De Gaulle proporcionó a Ma1raux un tema soberbio. La hoguera de encinas es un libro excelente si se olvida la idea de verdad. Más que en el gaullismo, Ma1raux se concentra en la persona de De Gaulle, así como un hijo de María se consagra a la Virgen. En esa dupla, de Gaulle se llevó los laureles políticos y Ma1raux los literarios.

-¿Y España?

-España fue su gran tema. La esperanza me sigue conmoviendo, a pesar de lo discutibles que resultan los fundamentos del libro, que son muy estalinoides. Sus dos grandes novelas fueron España y su vida.

-¿El ingreso de Ma1raux al Panteón en 1996 acabó con el mito?

-Siempre lo rodeó una suerte de leyenda. ¿Su familia, por ejemplo? Su padre era un gran mitómano, hizo de él un héroe. ¿Dónde están las fuentes en todo esto? Sin las fábulas y mitos, no tendría obra. En definitiva, yo lo encuentro muy humano. El problema de su sinceridad es dificil de resolver. Paul Nothomb piensa que él siempre sabía lo que hacía., Yo lo dudo: se engañaba, aun cuando en ciertos momentos tenía mayor lucidez. ¡Dios nos abandonará! Me pregunto por qué los franceses tienen necesidad de ese mito llamado Ma1raux. Tal vez porque les hace falta un héroe homogeneizado. Se benefició de una doble inmunidad. Los periodistas políticos opinaban: es literatura. Y los críticos literarios no trataron de profundizar en su relación con la verdad. La imagen de Ma1raux que encontramos en los manuales es irrisoria, falaz. El Panteón operó en ese mismo sentido. También los universitarios -no todos- participaron en esta operación de maquillaje. Se necesitaba un héroe, y todos creyeron una enorme mentira. 

Copyright Le Monde y Clarín, 2001. Traducción de-Cecilia Beltramo

perfil

VIDA legendaria

André Ma1raux (1901-1976) fue uno de los más destacados escritores e intelectuales de Francia: autor de sobresalientes novelas y ensayos; simpatizante del comunismo y militante antifascista; promotor de todos los movimientos de vanguardia plástica y literaria de los años 20 y 30; jugador de la Bolsa -donde se hizo rico y se arruinó en pocos meses-; conspirador anticoloníalista en saigón, y muchas, muchísimas cosas más. Contradictorio, apasionado,, dueño de una rara combinación de energía y lucidez, en sus 75 años de vida se las ingenió para estar, y no como mero observador, en el epicentro de algunos de los acontecimientos clave del siglo XX: la revolución china, las luchas anticolonialistas de Asia, la guerra civil española en defensa de la República), la resistencia contra el nazismo, la reforma de Francia realizada por Charles De Gaulle (de quien fue estrecho colaborador desde que lo conoció, en agosto de 1945, y durante cuyos gobiernos ejerció tareas importantes: en la primera presidencia fue ministro de Informaciones; en la segunda, ministro de Asuntos Culturales),
Sus primeros ensayos políticos data.. de los años 20, y en los 30 publicó sus primeras dos novelas: La condición humana (1934), que lo consagró definitivamente, y La esperanza (1937). Entre 1970 y 1976 publicó sus Antimemorías, donde relató encuentros con algunos de los hombres más célebres del siglo. Veinte años después de su muerte, en 1996, sus restos fueron trasladados al Panteón de los Hombres Ilustres de Francia, el mayor homenaje post mortem que podía rendirle su país. cos literarios no trataron de profundizar





ORIGEN DE DATOS : CLARIN CULTURAL ,MES DE MAYO